Concepto de encíclica

El sustantivo, encíclica, se originó en el griego “enkyklios” que en general se usaba en la expresión “enkyklios epistolē” en el sentido de “carta circular”, ya que el término se compone del prefijo de interioridad “en” y “kyklos” que se traduce como “círculo”. El latín tomó el vocablo como “encyclĭca” para llegar luego al español, utilizado para designar el documento formal que el Papa escribe para la comunidad católica.

En los inicios del cristianismo, las encíclicas eran las cartas que enviaban los obispos a las iglesias de una determinada zona y/o a sus fieles. Este uso se mantuvo entre los anglicanos y en la iglesia ortodoxa oriental; pero en el catolicismo, el término encíclica quedó reservado para los documentos emitidos por el Papa teniendo como destinatarios a los obispos, y también a los fieles en general, en algunos casos.

Son documentos muy importantes, escritos en latín y luego traducidos a los idiomas más usados en el mundo, sobre temas que preocupan a los fieles, que emite el papa cuando lo juzga oportuno, ya que, según sostuvo Pío XII, contribuyen a resolver definitivamente asuntos teológicos controversiales, que, a partir de la encíclica, deben aceptar esa interpretación como única válida. Los temas son variados, por ejemplo, sobre la anticoncepción, sobre la guerra, sobre la pobreza, la Eucaristía, sobre la caridad, etcétera.

El Papa que escribió más encíclicas, fue León XIII, que alcanzó su producción a 86, entre las cuales podemos mencionar la “Rerum Novarum” donde se preocupó por la situación de los obreros, reconociendo el problema, pero oponiéndose a la solución socialista de abolir la propiedad privada. Pregona la unión y colaboración entre las clases sociales, las que no intenta suprimir. Juan Pablo I no alcanzó a escribir ninguna, ya que su deceso se produjo a tan solo 33 días de su elección como Papa.

No son los únicos documentos de la iglesia, ya que también están, por ejemplo, las Cartas Apostólicas, pero que no se dirigen al público masivo sino a un grupo concreto; las Exhortaciones Apostólicas son hechas por el Papa teniendo en cuenta las conclusiones del sínodo de Obispos, mientras que las Bulas Pontificias se emiten para hacer cambios administrativos o poner en marcha iniciativas.