Concepto de envío

Envío se refiere tanto a la acción como al efecto de enviar, que procede en su etimología del latín “inviare”, vocablo integrado por el prefijo “in” que indica que algo es interno, el sustantivo “vía” que puede traducirse como “camino” y el sufijo verbal de primera conjugación “ar”.

Enviar significa de acuerdo a su origen la acción de poner algo en camino o en marcha. El envío como acción, implica que mandemos algo material o inmaterial de un lugar hacia otro usando diferentes medios: “Te envío mis saludos y un presente a través de tu hermano que viaja hasta la ciudad donde actualmente resides”, “Mañana enviaré por correo una carta para mi madre saludándola por su cumpleaños, ya que ella no sabe utilizar Internet” o “Mi hijo que estudia en otra localidad, me pidió que le envíe dinero para sus gastos a través de una empresa que se dedica a esas operaciones”.

También lo que se recibe es un envío: “Recibí tu envío de dinero y te lo agradezco mucho” o “El cliente recibió el envío con el producto de su compra pero no quedó satisfecho pues la mercadería que le mostraron por Internet no era la misma que le llegó”.

Los envíos son parte del proceso de comunicación y en el mundo globalizado se han hecho mucho más fáciles por el progreso tecnológico. En el pasado enviar algún producto de un país a otro o una simple noticia tardaba mucho tiempo, y en la actualidad gracias a los medios de transporte más ágiles y las comunicaciones vía correo electrónico, chat, Facebook, etcétera, han hecho que los envíos sean mucho más rápidos y eficientes.

Cuando se hace un envío de dinero o de otros elementos materiales el agente que se ocupa de realizarlo coloca la fecha de envío y luego se añade la de la recepción como constancia probatoria. Por ejemplo podría darse el caso de alguien que diga que no recibió la mercadería en el tiempo prometido, y si no constara cuándo se hizo el envío no se sabría si la acusación es cierta o falsa.

El envío de productos frágiles debe ser hecho consignando esa situación en el embalaje. Los productos que se envían como resultado de una transacción comercial deben acompañarse de un remito donde se consigne lo que se ha enviado, para su control. El gasto de envío puede correr a cargo del despachante o de quien lo recibe, en cuyo caso se denomina envío contra reembolso.