Concepto de escrúpulo

La palabra escrúpulo se originó en el vocablo latino “scrupulus”, diminutivo del sustantivo “scrupus”, que significa piedra. O sea que escrúpulo es una piedrecita.

Se aplicaba antiguamente a quien se detenía a observar cosas pequeñas o detalles, como lo son las piedras pequeñitas, que, puestas a consideración, si resultaran contrarias a la moral, las buenas costumbres o la legalidad, detendrían una acción si provocara dichas consecuencias adversas.

Alguien escrupuloso tiene dudas sobre ciertas acciones o apariencias y las pone en tela de juicio, pues su moral es muy estricta y no desea pecar o resignar a sus valores. Son personas que viven llenas de culpas, pues no se permiten el menor desliz, y aun, cuando actúen de modo impecable, se cuestionan si ha sido así.

Hay acciones que no nos hacen dudar de si son o no correctas. Todos sabemos que robar o matar está mal, pero en otros casos, surgen dilemas éticos, difíciles de resolver, por ejemplo, si decirle a alguien la verdad sobre una terrible enfermedad que padece, o si podríamos atrasarnos con una cuota de un crédito, si pagarlo ese mes nos impediría comprar alimentación básica. El escrupuloso necesita hacer todo bien, y en estos últimos casos, se angustiará mucho, porque cualquier decisión que tome implicará una falta. Si le dice la verdad a la persona sobre su estado de salud, seguramente lo apenará, pero si lo calla estará mintiendo; y si no paga su deuda se convertirá en moroso, pero si la paga no podrá alimentarse él, y especialmente su familia. En algunos casos, estas personas pueden padecer un trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

Quien no tiene escrúpulos es capaz de hacer cualquier cosa, sin detenerse a pensar si es legal o moral, y si causa daño físico o psicológico, por ejemplo: “No tuvo escrúpulos en echar a su empleado, sabiendo que es sostén de su familia”, “No ha tenido escrúpulos en salir a robar con tal de obtener dinero fácil” o “Pateó al pobre cachorro sin ningún escrúpulo, y siguió caminando como si no hubiera hecho nada”.

Por otro lado, también se aplica al asco que pueden dar ciertas cosas, como por ejemplo algunos alimentos.
Escrúpulo era también en la Antigua Roma una unidad de medida, ya sea de valor monetario, de peso (muy frecuentemente se ha usado para pesar las sustancias que contienen los productos medicinales, siendo el peso de un escrúpulo equivalente a 20 granos) o usada también para medir el tiempo (lapsos entre horas).