Concepto de Gnoseología

La palabra Gnoseología proviene del griego “gnosis” cuyo significado es conocimiento, y de “logos”, en el sentido de "estudio razonado". Por eso también se conoce a la Gnoseología como la Teoría del Conocimiento.

Esta antigua rama de la Filosofía, ya existencia en Atenas, tiene como objeto de estudio al conocimiento humano en general, en cuanto, a su origen, posibilidad, alcance y naturaleza. No se dedica a ciertos saberes específicos, sino a la generalidad del acto de conocer, que es llegar a la verdad de las cosas. Este conocimiento justificado y seguido de una explicación válida, se diferencia de una mera creencia, que se nos aparece como una verdad pero que no somos capaces de justificarla; y de las opiniones que justificamos de modo incompleto. Es en el estudio de ese conocimiento justificado, donde debe enfocarse la Filosofía.

El filósofo griego Platón opinaba que se podía tener un conocimiento inmediato u opinión (“doxa”) de las cosas sensibles (las que se captan por los sentidos) que son imperfectas y copia de las ideas. El conocimiento científico, verdadero, de las realidades superiores, inmutables y atemporales, para Platón, se captan por la razón, pues solo ella puede arribar al mundo de las ideas. En su "Alegoría de la caverna" plantea como unas personas que están encadenadas frente a un muro ven pasar por detras suyo, fuera de la caverna a unas personas, que iluminadas por una llama de fuego, se reflejan en esa pared como si se tratara de monstruos, con lo que demuestra que nuestros sentidos son capaces de engañarnos.

Aristóteles reduce el divorcio entre el mundo sensible y el de las ideas o inteligible, ya que declara que es en las propias cosas que nos rodean donde puede hallarse su esencia. La verdad para este filósofo puede encontrarse en las cosas que nos rodean.

Pirrón de Elis (360-270) fue fundador de la corriente filosófica denominada escepticismo, que niega la posibilidad humana del conocimiento verdadero, alegando que todo conocimiento es relativo.

En la Edad Moderna, se contraponen dos teorías sobre el origen del conocimiento: el empirismo, representado por ejemplo, por John Locke y David Hume, que pregona que el conocimiento cierto proviene de los sentidos, y la experiencia, la que puede ser interna, y se nos presenta como sensaciones, como el caso de sentir frío, calor o hambre; o externa, de las cosas que nos rodean y que vemos, tocamos, olemos o degustamos. A partir de la experiencia se forman los conceptos o ideas. Para los empiristas, la experiencia proporciona verdades, que siempre están siendo puestas a pruebas para demostrar su autenticidad, y por ello pueden ser descartadas, modificadas o sustituidas, por otras verdades, que lo serán mientras no se demuestre lo contrario.

Por otro lado, el racionalismo, es el que propugna como único válido, el conocimiento que se obtiene a través de la razón. El representante por excelencia del racionalismo fue Descartes que estaba convencido de que a través de la razón podía llegarse a obtener algunas verdades universales. Para ello, usa como método la duda, para desconfiar de todo lo que nos ofrecen los sentidos, hasta que llega a una verdad que para él, es indiscutida, de que es un ser que duda.

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