Concepto de hostel

La palabra hostel no figura en la RAE, pues es un término expresado en idioma inglés. Comparte la misma etimología remota con hotel, motel y con hostal, todas procedentes del latín “hospitalis”, en el sentido de lugar de alojamiento de huéspedes.

Desde que, en 1912, se abrió el primer hostel en Alemania, por iniciativa del maestro Richard Schrrimann, que lo inauguró en la ciudad de Altena, restaurando un antiguo castillo, para estudiantes que iban de excursión, pues él mismo había sufrido la experiencia de no tener donde alojarse con sus discípulos, los hosteles se pusieron de moda. Veinte años más tarde de la inauguración de este primer hostel, ya había más de 2000 en Alemania.
En 1932, surgió la Federación Internacional de Albergues Juveniles con el objeto de ejercer una coordinación de este tipo de establecimientos.

La oferta y la demanda de hostels ha aumentado considerablemente en el mundo, siendo una excelente alternativa para quienes desean viajar sin invertir demasiado dinero, gozar de una buena ubicación dentro de la ciudad que elijan como destino, y no tienen problemas en integrarse con otras personas.

Lo que distingue al hostel de otros lugares de residencia temporaria de personas es que son más económicos que los hoteles, y destinados en general a viajeros jóvenes, donde las habitaciones y el cuarto de baño, se comparten entre varios ocupantes, lo que varía entre los diferentes hostels, ya que algunos actualmente ofrecen servicios de wifi, baño privado, televisión, aire acondicionado, etcétera.

Son lugares que la gente de menos de 35 años (en general, pues algunos no tienen restricciones de edad) elige no solo por el precio, sino también porque favorecen el intercambio sociocultural, y son en general, divertidos, por la edad de sus huéspedes, el estado relajado de estar todos disfrutando de vacaciones y paseos, la organización de actividades en áreas en común, y la forma de compartir las comodidades, que no por ser pocas, deben dejar de ser limpias y confortables.