Concepto de identidad de género

La expresión identidad de género, nace en Estados Unidos, a mediados del siglo pasado, donde se habla de “gender identity”.

El estadounidense, Robert Jesse Stoller (1924-1991) profesor de psiquiatría, fue quien formuló varias teorías sobre la identidad de género y fue un reconocido investigador de esta temática en la UCLA (Universidad de California). Diferenció el sexo del género, siendo el primero, un concepto biológico, y el segundo, social y cultural.
El sexo se determina, objetivamente, por la observación de los órganos genitales, y es asignado al nacer, siendo femenino o masculino, según se presente vagina o testículos y pene, respectivamente. En cambio, el género es subjetivo y psicológico y se basa en la autopercepción, lo que, en muchos casos, coincide con el sexo, pero en otros, no.

Cada sociedad, tradicionalmente, ha asignado a cada sexo, diferentes roles sociales; y algunas personas sienten que se identifican más con papeles que no son los asignados por la sociedad a ellos; sino al sexo opuesto, en todo o en parte.

Aproximadamente desde los 2 años, el ser humano tiene conciencia de que hay varones y mujeres, y el niño comienza desde los tres años, a formar su propia identidad de género.

La identidad de género, supone atender, más al deseo individual que al determinismo biológico, destruyendo estereotipos socialmente construidos.

Hay varios tipos de autopercepción del género:

Quienes se autoperciben identificados con su sexo biológico, son los cisgénero; mientras que son transgénero los que se identifican con un género diferente al de su fenotipo sexual. Cuando atendiendo a su deseo, la persona modifica su cuerpo para que sexualmente se corresponda con su género, se denomina, transexual, lo que puede hacer sometiéndose a intervenciones hormonales y/o quirúrgicas.

En el Derecho Internacional, el 26 de marzo del año 2007, se presentaron ante el Consejo de Derecho Humanos de la ONU, los Principios de Yogyakarta para la defensa de los derechos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, que, son vinculantes para los Estados, lo significa un gran avance. Amnistía Internacional los reconoce como derechos naturales.

Muchos países protegen los derechos de transgéneros y transexuales, entre ellos, Argentina (ley 26.743) Chile (leyes 20.609 y 21.120) en México, por su Constitución Política, en España por el artículo 12 de su Constitución y en varios estados alemanes, como Berlín, se prohíbe la discriminación. Sin embargo, países como Egipto o el Líbano, los consideran ilegales.

En el DSM, se incluye la disforia de género, pero se cambió la denominación de “trastorno de identidad de género” por el de “disforia de género”. Si bien se le quita la calificación de patología mental, se reconoce la profunda angustia que le ocasiona a la persona, no ser cisgénero.