Concepto de incauto

El incauto, palabra originada en el latín "incautus” es aquel que carece de cautela, que proviene del verbo latino “cavere” o sea, el que toma recaudos, es cuidadoso y precavido.

El incauto, a diferencia del cauto, es descuidado y por ello, susceptible de ser engañado. Cuando alguien es objeto de ilícitos, el incauto, en general es el más proclive a ello, pues cree en la buena fe de las personas, es crédulo, tal vez por ser una persona de bien, que no haría daño a otros. El incauto no es perspicaz, cae en las trampas más absurdas, y comete errores tan groseros, que no puede excusarse en su ingenuidad para eludir las consecuencias de su accionar negligente. Ejemplo: “confié en mi vecino que me vendió un rodado que ni siquiera vi, y cuando lo recibí nunca logré que arrancara, en el juicio fallaron en mi contra pues no pude alegar mi propia torpeza”.

Concepto de incauto

Algunos animales, son incautos por naturaleza, como es el caso del carpincho, que es sumamente amistoso, aunque la mayoría de las especies, desconfía de extraños. Otros, como el gato, por curiosos, pueden resultar incautos, por ejemplo: "Mi incauto gato se metió dentro del refrigerador para ver que había allí, y quedó encerrado" o "Mi incauto minino se esconde detrás del sillón, dejando medio cuerpo afuera, pensando que no lo veo".

Muchas propagandas engañosas tienden a atrapar incautos, vendiéndoles productos que se presentan como milagrosos, siendo a todas luces mentiras. Falsos profetas, supuestos agoreros, campañas para ayudar a personas enfermas inexistentes, son apenas algunos ejemplos que usan los pícaros, para aprovecharse de la ingenuidad de los incautos, y quitarles su dinero y sus ilusiones.

Si bien es bueno confiar en las personas, tomar ciertos recaudos es aconsejable, pues no vivimos en un reino del mal, pero tampoco en un paraíso. “la necedad es la herencia de los incautos” reza un proverbio.

El título “Incautos” corresponde a un thriller estrenado en 2004 bajo la dirección del español Miguel Bardem, donde se cuenta la historia de un timador, Ernesto, que aprendió a mentir para que la vida no le fuera tan dura. Sus víctimas son los incautos.