Concepto de urdir

El verbo urdir nos remonta en su etimología al latín “ordiri” en el sentido de tramar, lo que puede aplicarse a los tejidos que se preparan sobre el telar para entrelazarlos y hacer telas. Se colocan los hilos de seda, lino o lana en la urdiembre la que ayuda a ponerlos en igual longitud y se los pasa por una especie de rastrillo. Se enrolla la urdimbre en el plegador pasándose los hilos por los ojales de las mallas de modo ordenado, y luego se anudan para tensarlos. El urdido prepara los hilos directamente para su tejido o pasan en forma previa por un proceso de teñido y/o engomado.

El significado más habitual de urdir es el de designar la acción de tramar o perpetrar algún plan en vistas a un objetivo que en general es egoísta, mezquino, tramposo o ilegal. Cuando se va a urdir un hecho inmoral o ilícito se lo hace en secreto o compartiéndolo solo con unos pocos íntimos de confianza, para preservarse de denuncias y para asegurar su éxito.

Ejemplos: “El jefe de la banda de delincuentes urdió un plan para asaltar a la empresa y se lo comunicó a sus secuaces”, “Se urdió cuidadosamente la estrategia para estafar a incautos y muchos fueran víctimas de tales maniobras dolosas” o “Mi idea es cobrar el seguro de vida de mi padre, por lo cual fingiré su deceso, es una idea un poco arriesgada pero la he urdido de modo sutil”.

Urdir planes como modo de vencer son acciones muy típicas de las estrategias de guerra, donde burlar al enemigo para alzarse con la victoria es la meta principal: “El plan que urdió el general consistió en mandar a algunos soldados como espías a la ciudad que deseaban atacar, los que se mezclaron entre las filas enemigas y descubrieron muchos de sus secretos de guerra”.