?>

Concepto de lustro

Del latín “lustrum”, la palabra lustro puede designar por una parte, la acción de sacar brillo y limpiar, del verbo lustrar, conjugado en la primera persona del presente del modo indicativo, por ejemplo: “Yo lustro mi mesa”, “Lustro los candelabros de bronce de mi abuela para que queden brillantes” o “Le he sacado lustre al piso de madera y quedó reluciente”

Con la misma etimología, adquiere otro significado bastante diferente, que es el de designar un período de cinco años, lo que también puede llamarse quinquenio. Esta acepción nació porque en la Antigua Roma, se celebraba cada cinco años una ceremonia ritual de purificación (con procesión, lavados y sacrificios) de todo el pueblo, llamada “lustratio”, a la que debían concurrían todos los jefes familiares (“paters”). Coincidía con el tiempo en que terminaban sus mandatos los censores, que duraban también cinco años (un lustro) en sus cargos y se encargaban de hacer el censo de los ciudadanos, que los clasificaba según su fortuna, para pagar los tributos e integrar el ejército desde la época del rey Servio Tulio. Los que no participaban perdían sus derechos políticos hasta la próxima “lustratio”.

Un lustro es entonces un modo de dividir el tiempo, como son también los años, las décadas, las centurias, los milenios, etcétera. Ejemplos de uso actual de la palabra lustro: “Estudiar una carrera universitaria me demandará un lustro de mi vida”, “Dentro de un lustro tendré sesenta años y podré jubilarme” o “En el próximo lustro recién se podrán observar los remedios que impulsamos para superar la crisis económica”.

Los planes que se hacen desde el gobierno para un período de un lustro se han llamado planes quinquenales y hay muchos ejemplos a lo largo de la historia. En la Unión Soviética fueron desarrollados por el Gosplán destinados a la reactivación económica y la rápida industrialización.