Concepto de montonero

La palabra montonero, derivada de “montón” o de “monte”, y, según los casos, tiene varias acepciones:

1. En el ámbito rural, y vigente el diezmo, que debía abonarse a reyes, señores y a la iglesia; se denominaba montonero, a aquella persona que anotaba lo que cada campesino recolectaba de su cosecha, para calcular la suma sobre la que debía pagar el 10 por ciento.

2. Se denominaban montoneras a las fuerzas de combate no organizadas, o sea, irregulares, que actuaban amontonados, y luego se dispersaban tras el ataque, que, en América Latina, y especialmente en las zonas rurales, luchaban en apoyo de un caudillo, desde las guerras por la independencia, contra los realistas, y que prolongaron su accionar durante el siglo XIX.

3. La organización Montoneros, cuyo nombre se derivó de los grupos que actuaban informalmente bajo el mando de un caudillo, de los que hablamos en el párrafo anterior, fue un movimiento guerrillero, de índole político militar, de ideología peronista de izquierda, que se formó y actuó para lograr el retorno del general Juan Domingo Perón del exilio, al que lo envió la Revolución Libertadora, que lo derrocó en el año 1955. Ya en la década de 1960, pueden encontrarse atisbos de su conformación, pero se consolidó, desde 1968 cuando comenzaron a desplegar sus actividades, en clara oposición al gobierno del dictador Juan Carlos Onganía, que gobernó entre 1966 y 1970.

Fue el 1 de junio de 1970, cuando Montoneros se atribuyó el primer acto revolucionario, adjudicándose el secuestro y posterior asesinato del líder de la Revolución Libertadora, Pedro Eugenio Aramburu. Exactamente un mes después, los Montoneros tomaron una comisaría, una central telefónica y asaltaron el Banco provincial, en la localidad cordobesa de La Calera. En 1971, contaron tácitamente con el apoyo de Perón, pero el distanciamiento entre perón y los Montoneros, comenzó en septiembre de 1973, con el asesinato del líder sindical, del gremio de los metalúrgicos, muy cercano a Perón, José Ignacio Rucci. El 8 de septiembre de 1975, la vicepresidenta, María Estela Martínez de Perón, que había asumido la presidencia tras la muerte de su esposo, declaró ilegal a los Montoneros.

En 1975, realizaron un ataque, en Formosa, a un Regimiento de infantería, y en 1976, contra la Policía Federal.

En 1976, con la asunción de la Junta Militar, la derrota de los Montoneros fue total, siendo combatidos y aniquilados a través de una política de terrorismo de Estado.