Concepto de portero

La palabra portero se originó en el latín tardío “portarius”. Este vocablo se integra por el sustantivo “porta” cuya traducción al español es puerta (lugar de acceso) más el sufijo de pertenencia “arius”. La palabra portero entonces se relaciona con la puerta, y se aplica en general a quienes la custodian, y determinan quienes ingresan por ese espacio al lugar.

Tiene diferentes usos:

En edificios públicos y privados, un portero es un trabajador, que se encarga de dejar entrar y salir del establecimiento a quienes pretendan ingresar o egresar. Se los denomina también conserjes o encargados, y tienen a su cargo generalmente otras funciones, como las de limpieza, vigilancia, y a veces, el mantenimiento, lo que depende de qué establecimiento se trate. Ejemplos: “Era tarde cuando llegamos al hotel y hallamos la puerta cerrada, pero al tocar timbre el portero salió a recibirnos”, “Los porteros de la escuela, además de abrir las puertas a los horarios de entrada y salida de los niños, limpian las aulas, y conforman el personal auxiliar del establecimiento escolar, integrando la comunidad educativa”, o “Mi edificio de departamentos no tiene portero, y por eso debimos tercerizar el servicio de limpieza, y la seguridad no está tan garantizada, pues nadie controla a quienes entran y salen”.

Los porteros eléctricos son aparatos electrónicos que se colocan a la entrada de viviendas unifamiliares o edificios de apartamentos, y permiten que el visitante al tocar el timbre, pueda escuchar a quien mora en el lugar, que lo atiende desde el interior, y mantener con él una conversación al modo de un teléfono, o avisarle que se encuentra allí para que le abra la puerta y le permita ingresar.

En el fútbol, un portero es el jugador que custodia la portería o arco de su equipo, cuyas medidas en el fútbol profesional son de 7,32 metros de ancho y 2,44m de alto, con el objetivo de que los jugadores del contrario no puedan ingresar allí el balón y convertir un tanto o gol. Hay una portería en cada extremo del campo de juego. El portero es el único jugador que puede usar sus manos para atrapar el balón. Su responsabilidad es muy grande, pues si bien depende el resultado del desempeño de todo el equipo el portero o arquero es quien evita o no, en último término, las anotaciones del rival.