Concepto de predilecto

Es con raíces latinas como se conforma el adjetivo predilecto. Procede de la unión del prefijo de antelación y preferencia “prae”, y “dilectus”, que es el participio del verbo “diligere”, integrado por el prefijo separativo “dis” y el verbo “legere” en el sentido de “leer” y también de “escoger”.

Predilecto es aquello (cosa, idea, animal o ser humano) que se elige por encima, o, en primer lugar, con respecto a otro.

La predilección es siempre una comparación. Para que exista algo o alguien predilecto, debe haber otros seres de la misma especie, con lo que compararlo, y elegirlo por sobre todos ellos.

Si bien la predilección es una preferencia, no toda preferencia es una predilección; pues en esta última, tiene que hacerse la elección por sobre todos los individuos que componen un determinado conjunto. Por ejemplo, alguien puede preferir al maestro de inglés por sobre el de matemáticas; pero el predilecto puede ser el de ciencias, que es el elegido por sobre todo el colectivo docente.

La predilección puede basarse en diversos motivos, los que dependen del objeto o sujeto sobre el que recaigan. Alguien puede preferir las bananas sobre el resto de las frutas, porque son más dulces; o el color rosa sobre el resto, pues le transfiere mayor serenidad, los perros sobre los demás animales, porque son más fieles; o la compañía de su madre, porque le transmite una confianza y ternura especiales.

Ejemplos: “Mi color predilecto es el azul”, “Mis vacaciones predilectas son las que hago en las montañas”, “No tengo hijo predilecto, pues solo tengo uno”, “Mi comida predilecta son las pastas”, “Las ideas pacifistas de Gandhi son mis predilectas” o “Ir al cine es mi pasatiempo predilecto”.

Si bien tener predilecciones es natural, y eso nos hace singulares; algunas predilecciones que se hacen entre personas, suelen ocasionar dolor para quien se siente “el no elegido”, y hacen surgir rivalidades entre quienes “luchan” por convertirse en los predilectos. Esto es muy común, si los padres, conscientemente o no, tienen a uno de sus hijos como predilecto, o los abuelos entre sus nietos, o los docentes entre sus alumnos.

Si bien cuesta reconocer que alguien distingue a uno, de entre todos sus hijos, hermanos, nietos, alumnos, etcétera, es probable que ciertas actitudes hagan pensar que sí hay predilecciones. A veces el predilecto suele ser el más necesitado de ayuda, el más cariñoso, el que más se nos parece, aquel que más nos escucha, etcétera; y las predilecciones pueden ir variando con el tiempo; pero a veces hay que tomar conciencia de estos hechos, para ser más equitativos, con aquellos que necesitan de nosotros. No comparar, querer a cada uno por lo que es, y no olvidarse de algunos, por creer que son más fuertes e independientes, es clave para no provocar daños a quienes amamos.

El estatus de Hijo Predilecto, es un título honorífico, concedido por algunas localidades españolas, para destacar a un ciudadano ilustre, de entre sus miembros.

En el Cine, la película estadounidense de 1935, “El Predilecto” traducida del inglés “The Irish in Us”, perteneciente al género, comedia, dirigida por Lloyd Bacon, trata de tres hermanos irlandeses, enamorados de una misma mujer, y cada uno de los cuáles, trata de ser el predilecto.