Concepto de karma

De la lengua sagrada de los brahmanes, el sánscrito, procede la palabra karma, कर्मन्. Se deriva de “Kri” que se traduce como “hacer” o “acción”.

El karma es una energía de causa-efecto o acción y reacción, que las personas crean con sus procederes, pensamientos y dichos. Este concepto es aceptado en las religiones, indias o dhármicas, como el budismo, el hinduismo, y el jainismo, como medio para lograr premios o castigos, durante la vida, según se haya actuado bien o mal, ya sea en la vida vida o en las anteriores. Uno de los símbolos representativos del karma, es el nudo infinito.

El karma es puramente espiritual, invisible y trascendente, y recompensa y hace justicia, en vidas posteriores, sobre los comportamientos de existencias pasadas, tomados de acuerdo al libre albedrío. Cuando la persona muere, se reencarna en otro cuerpo, pero no vuelve a la vida inmaculado, sino cargado por los antecedentes de su historia anterior. Su nueva vida será buena si así fue su conducta en la vida anterior, o mala en caso contrario. Solo algunos, tienen la capacidad de poder recordar sus vidas anteriores. Si alguien sufre mucho en esta vida es porque en su vida anterior hizo sufrir mucho a los demás. Sería el “ojo por ojo y diente por diente” aplicado de modo diferido, aunque para los hinduistas, si las acciones malas o buenas, fueron demasiadas, las consecuencias pueden ser sufridas en la vida presente.

Esto permitiría explicar por qué le suceden tantas cosas, aparentemente injustas a personas que en esta vida proceden bien; pues, según esta creencia, estarían pagando por otras vidas, donde su comportamiento fue malo.
Si el karma acumulado es demasiado, se necesitan muchas vidas para redimirse.

Sin embargo, las personas conservan un estado de pureza latente, que pueden recuperar, tras sucesivas reencarnaciones.

Hay que distinguir entre aquellas religiones deístas, como el hinduismo, que predica que es el dios de la muerte, Iama, el que establece las compensaciones; mientras que en el budismo y en el jainismo, que son filosofías no teístas, esas consecuencias obedecen a leyes naturales, como un efecto boomerang, sobre la vida presente o las posteriores.

Podemos liberarnos del karma a través de un estado denominado nirvana, que se logra a través de técnicas espirituales, que nos despojan de sentimientos tales como el odio, los desos materiales, los apegos y el egoísmo. A través del nirvana, se pueden quitar los sufrimientos e impedir las reencarnaciones, evitando su sucesión cíclica.