Concepto de reconciliación

Reconciliación es la acción y el efecto de reconciliar, verbo originado en el latín “reconciliare”, término integrado por el prefijo de regresión y reiteración “re” y por “concilium” en el sentido de reunión o asamblea.

Una reconciliación significa volver a estar en unión y armonía con personas, sucesos o ideas, con los que se hubiera distanciado emocionalmente, por diversos motivos. Para que exista reconciliación debe existir un vínculo afectuoso, que luego se rompe, para que con la reconciliación se reconstruya. La reconciliación entre personas es un proceso que puede iniciarse con disculpas y aceptación de las mismas, por una o ambas partes de la relación, o dando explicaciones sobre lo sucedido que resulten aceptables y comprensibles por quien se consideró perjudicado. El orgullo y el rencor son factores que obstaculizan la reconciliación.

Ejemplos: “Me he reconciliado con mis amigos luego de tener con ellos una fuerte pelea ideológica”, “Voy a tratar de reconciliarme con mi conciencia luego de haber hecho tanto daño de lo que hoy me arrepiento”, “Mi madre se reconcilió con su pasado y al fin pudo de nuevo abrazar a sus padres con los que no se veía hace muchos años”, “Reconciliarme con las ideas liberales me llevará algún tiempo después de haber abrazado el comunismo, que al fin me decepcionó”.
En las relaciones de pareja, especialmente cuando hay convivencia, son frecuentes las desavenencias, tras las cuales, si media el diálogo y la comprensión, llega la reconciliación; salvo que los conflictos tengan mucha gravedad, existan situaciones violentas, o el amor se haya extinguido. Hay reconciliaciones duraderas y otras transitorias, que terminan en nuevas peleas, y nuevas reconciliaciones. Hay parejas que viven así toda su existencia amorosa.

Cuando alguien sufre una pérdida importante suele decirse que está enojado con la vida. Solo el tiempo cura esas profundas heridas, y se logra paulatinamente reconciliarse con ella, y volver a sonreír y confiar.

En el cristianismo, la reconciliación con Dios luego de incurrir en el pecado se logra a través del sacramento de la confesión, donde se expone el hecho pecaminoso, se muestra arrepentimiento genuino, la intención de no volver a cometerlo, y si es posible, reparar el daño causado.