Concepto de regalo

El origen de la palabra regalo es discutido. Se trata de la acción y el resultado del verbo regular de primera conjugación “regalar”, que según algunos se derivó del latín “regalis”, que sería lo propio de lo real, del rey, en el sentido de los agasajos que éste recibía. Otra versión sostiene que procede de la voz francesa “galer”, traducido como divertir, a la que se le antepuso el prefijo de intensidad, “re”.

Sea cual fuera su origen, hoy en día un regalo es aquello que se obtiene de modo gratuito, sin ninguna contraprestación, salvo el sentimiento de agradecimiento que en general hace surgir. Muchas veces genera el compromiso moral de devolver la atención recibida. Por ejemplo: “Mi amigo me hizo un regalo hermoso y valioso para mi cumpleaños, no puedo menos que retribuirle para el suyo con otro obsequio bonito”.

Las motivaciones para hacer un regalo son muchas y variadas: homenajear, agradecer, expresar cariño, solidaridad ante la necesidad ajena, etcétera. También puede ser una estrategia de marketing, cuando se entrega como un adicional de algo que se ha comprado, por ejemplo: “Si compras por un valor mayor de cierta suma en ese comercio, te regalan u producto a elección del 10 % de lo que gastaste”. En general se entregan envueltos en papeles coloridos y decorados con moños.

Muchas veces los regalos surgen de fechas, que el comercio ha impuesto para potenciar sus ventas, como el día del amigo, el día de la madre, el día del padre, el día del maestro, etcétera, pues si bien el regalo es gratuito para quien lo recibe, generalmente el que lo hace debe comprarlo, salvo que regale algo de lo que ya era dueño. Por tradición también se hacen regalos en ciertas fiestas religiosas, como Navidad o el Día de Reyes.

Elegir el regalo adecuado no siempre es tarea fácil, ya que se necesita saber los gustos y necesidades de quien van dirigidos, si deseamos que el regalo le agrade.

Los regalos son un producto social; si son daciones gratuitas de la naturaleza se denominan dones: “Nací fuerte y sano y ese fue un regalo de Dios, un don natural que agradezco infinitamente”.

También los regalos pueden no tener valor comercial, pero sí ser muy valiosos a nivel emocional, cuando se dan cosas inmateriales sin pedir nada como compensación: “Durante mi larga enfermedad, mi esposo estuvo al lado mío, regalándome su tiempo y su amor incondicional”.

Muchas películas llevan en sus títulos la palabra regalo, una de ellas, se titula “El regalo” y es una coproducción de suspenso del cine australiano y estadounidense del año 2015, dirigida por el australiano, Joel Edgerton. Los regalos que recibe una pareja, por parte del amigo de la adolescencia del esposo desatarán una serie de enredos, confusiones, confesiones, rencores y represalias, que le imponen un tinte dramático y enigmático.