Concepto de remordimiento

La palabra remordimiento se compone de los siguientes términos de origen latino: el prefijo de regresión o reiteración “re”, el verbo “mordere” en el sentido de “morder”, y el sufijo de acción y efecto, “miento”.
El remordimiento es un sentimiento de culpa, que se siente cuando se ha hecho algo incorrecto. Es la sanción que impone la propia conciencia ante las acciones injustas, inmorales o ilícitas que cometemos.

Se siente un profundo dolor y de una gran tristeza, que, si inmoviliza, puede desencadenar en angustia y depresión. Solo es positivo si va acompañado de arrepentimiento, que impulsa a reparar las malas acciones y tomar un camino mejor.

En La Biblia, Génesis 37, se cuenta el remordimiento que sintieron los hermanos de José al venderlo a los egipcios como esclavo. Se sentían mal, pero no hicieron nada para revertir la situación.

El perdón del damnificado o la expiación legal del hecho cometido, a menudo no sirven para quitar el remordimiento, que es un Juez sumamente implacable que carcome la mente y el corazón de quien se siente culpable.

Es un sentimiento muy subjetivo, ya que existen personas que no sienten remordimiento por sus malas acciones. La conciencia de cada individuo y sus propios códigos morales fijan la medida del remordimiento. Estas normas morales, si bien parecen ser autoimpuestas, dependen en gran medida de la influencia familiar y cultural. Quienes no sienten remordimientos por nada dañoso que han hecho, carecen de empatía, y esto es una característica de los individuos narcisistas y psicopáticos. Por el contrario, tampoco es bueno culparse por todo. Hay personas con rasgos obsesivos o demasiado perfeccionistas que no admiten tener ningún error, y su remordimiento los acompaña con continuos reproches ante la más mínima equivocación, lo que tampoco es sano.

En Literatura “El remordimiento” es un poema del escritor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986) donde manifiesta que siente culpa por no haber logrado ser feliz.