Concepto de indolencia

La palabra indolencia procede del latín “indolentis”, que alude a la falta de sufrimiento, siendo entonces la cualidad del indolente, la de presentar ausencia de dolor, como puede ser una enfermedad, que no cause síntomas dolorosos; extendiéndose luego el significado a todo aquel que no muestra preocupación alguna por lo que pasa a su alrededor, mostrándose insensible, perezoso y desganado.

En el segundo sentido, la indolencia se caracteriza por la ausencia de empatía y de solidaridad. Es una forma de mirar y vivenciar el mundo desde un ángulo desinteresado y egoísta. A los indolentes, no les importa el bienestar ajeno, y su sufrimiento no los conmueve. Están concentrados en sí mismos, y consideran a los demás como objetos, sin percatarse de lo que pueden sentir o padecer. Muchas veces lo que mueve a la indolencia es la pereza, el desgano, la ausencia de valores superiores, o, en ocasiones, el propio dolor, la angustia y el rencor.

La indolencia, puede o no implicar un daño a otro, configurando a veces un delito y en otros casos, una violación a las normas morales, que, como solo tienen la sanción del remordimiento, es algo que no afecta a los indolentes, pues al no importarle el otro, tampoco se reprochan no entenderlos, solidarizarse con ellos o brindarles ayuda.

Si bien es absolutamente negativa la indolencia, cobra aún mayor dimensión si se aloja en ámbitos que deberían estar, particularmente, imbuidos de sentimientos de equidad y respeto a las necesidades del prójimo, como el caso que se identifique la indolencia en quienes desempeñan funciones públicas.

Ejemplos de uso: “Observó con indolencia las imágenes de la catástrofe aérea e hizo bromas con sus amigos sobre el hecho”, “Era un buen muchacho, pero sufrió tanto en la vida que se volvió indolente y malhumorado”, “El ladrón golpeó al transeúnte con indolencia para robarle sus posesiones”, El patrón mostró indolencia ante el pedido de aumento de salarios de sus empleados”, “María siente que la vida no le fue nada fácil y que nadie la ayudó, por eso se muestra indolente ante el sufrimiento de otros, pues está resentida” “Con indolencia el muchacho pisaba el césped del parque, sin importarle que lo estaba arruinando”, “La mujer miró al mendigo con indolencia y siguió despreocupadamente su camino”, “El Juez mostró indolencia con la víctima, absolviendo al acusado de abuso sexual, a pesar de haber numerosas pruebas en su contra” o “El presidente de la nación muestra indolencia frente a la falta de trabajo y el hambre de los ciudadanos”.