Concepto de vituperio

La palabra vituperio procede del latín “vituperium” que hace alusión a la acción y al efecto de vituperar, del latín “vituperare” derivado este verbo de “vitium” entendido como “vicio”, más “pars”, en el sentido de “sacar a la luz”. Un vituperio es una crítica severa; es hacer públicos los vicios de una persona o de un grupo.

Puede usarse para desaprobar la conducta de alguien: “Lancé contra mi vecino un vituperio al ver cómo castigaba a su pobre e indefenso perro” o “Recibí un vituperio de parte de otros conductores cuando realicé una mala maniobra con mi vehículo”.

También para ofender o deshonrar: “Mi hija ha sido injustamente objeto de vituperios por parte de personas que apenas la conocen, basándose en comentarios mentirosos de su ex novio acerca de su conducta y moralidad”.

Recibir un vituperio no es nada agradable, especialmente si es injusto, y decirlo es la manifestación de un gran enojo, furia o intenso desagrado.

Cuando existe una multitud enardecida es común escuchar vituperios, por ejemplo en una cancha de fútbol contra un jugador que cometió un error o una falta; o en una manifestación, ante la medida impopular tomada por un gobernante.

Cuando se expresa un vituperio de modo público, en forma oral o escrita, y esta acusación es falsa, quien lo dijo o lo escribió puede ser pasible de un proceso y en caso de probarse y no retractarse públicamente, recibir una condena por el delito de calumnias o injurias.

De la mano del humorista chileno Jorge Romero Donoso, popularmente conocido como “Firulete” en ese país, vituperio se usa de modo coloquial, como sinónimo de fiesta o cóctel. También podría proceder del programa televisivo “Jappening con ja” creado en el año 1978 y que duró 26 temporadas, de temática humorística, donde se usaba vituperio, confundiendo el término ex profeso con vitualla (malapropismo), significando vitualla, comida excesiva.