Concepto de ameritar

Ameritar es un verbo regular, pronominal, transitivo y de primera conjugación, que se integra por el prefijo de aproximación “a”, por el vocablo latino “meritum”, en el sentido de merecimiento, y el sufijo “ar” formador de verbos”.

Ameritar es sinónimo de merecer o ser digno acreedor de algo, bueno o malo, por existir razones que lo justifiquen. Puede aplicarse a hechos de personas, a situaciones, a necesidades o a logros.

Ejemplos de uso: “Las palabras que dirigió la directora del colegio en su discurso de comienzo del ciclo lectivo, alentadoras, sencillas y llenas de empatía, ameritaron el aplauso generalizado de los presentes”, “El problema de escasez de viviendas que se registra en el país, amerita a que se buscan soluciones rápidas y eficientes”, “La conducta negligente del empleado, que arruinó la mercadería del comercio, exponiéndola a altas temperaturas, amerita una sanción”, “Las buenas calificaciones de mi hija, ameritan una sincera felicitación y alentarla a seguir estudiando”, “Mi casa está bastante abandonada, amerita una buena limpieza, un poco de orden y pintar un poco sus paredes”, “Este libro es tan difícil de entender, que amerita una explicación”, “La ocasión amerita que hagamos un brindis” o “La situación está fuera de control, la gente se ha volcado a protestar masivamente a las calles, reclamando por seguridad, lo que amerita que el gobierno tome medidas para brindar a la ciudadanía mayor protección”.

Por el contrario, se usa en sentido negativo, “no amerita” cuando no hay merecimiento, por ejemplo: “Me he portado bien, así que no amerita que pida disculpas”, “El trabajo presentado por el alumno, no amerita ser aprobado, pues está incompleto y con muchos errores”, “Este servicio no merece ser abonado, pues no ha sido satisfactorio” o “Tus excusas no ameritan ser tenidas en consideración, así que deberás responsabilizarte por lo sucedido”.

Muchas veces puede resultar subjetivo: “Para mí, el problema que expresó Juan para justificar su actitud, ameritaba que se lo disculpara, pero el profesor consideró que no era pertinente” o “Para Susana, su cuadro ameritaba ganar el concurso, pero el jurado no lo consideró así, y le otorgó el premio a otra obra”.