Concepto de analogía

En la lengua griega tiene su origen el concepto de analogía. Así, dicha palabra se compone de tres partes claramente diferenciadas que son las que determinan su sentido: el prefijo ana que significa “contra”, la raíz logos que se traduce como “palabra” o “razón”, y el sufijo ia que se define como “cualidad”.

Por lo tanto, tras realizar dicho análisis podemos exponer que el término que nos ocupa viene a mostrar una relación de semejanza entre cosas o seres que a pesar de todo son diferentes. Esta es en líneas generales su definición, sin embargo, la complejidad del mencionado concepto hace que existan otras acepciones del mismo pues es utilizado en varios campos lingüísticos y científicos.

De este modo, en el ámbito de la Biología, analogía es la palabra con la que se intenta expresar la semejanza entre partes de unos organismos que, aunque tienen un origen diferente, comparten una posición y una función similares, pero cuyo origen evolutivo no es coincidente, ya que si éste último requisito no se cumpliera, o sea, el origen evolutivo fuera igual, no serían estructuras análogas, sino homólogas. Un ejemplo de estructras análogas son las aves de un insecto y las de un ave. Sucede la analogía, por un fenómeno evolutivo denominado convergencia, para lo que se necesita que existan equivalentes presiopnes ambientales.

A nivel gramatical, por otra parte, viene a definir la comparación formal que se lleva a cabo entre unos elementos de tipo lingüístico que tienen algún tipo de coincidencia o que realizan una misma tarea. Como recurso literario, una analogía, usada en poesía, pero también frecuentemente en prosa, busca embellecer el relato cotejando sujetos u objetos entre sí, que tienen diferente naturaleza, por ejemplo: "Tus ojos, como las aguas azules del mar, me hicieron nadar en las olas de la pasión".

Y finalmente, en el campo concreto del Derecho, analogía legis, es la palabra que se utiliza para referirse al proceso en el que una norma de tipo jurídico, por cuestiones de razón práctica, se aplica, por parte del juez o tribunal, a casos que no forman parte de ella, porque no hay norma específica para el caso que se debe resolver (laguna normativa). Esto es posible en el campo civil, pero jamás en el ámbito penal donde el delito cometido debe ser idéntico al descripto por la norma, no pudiéndose aplicar al caso concreto una norma análoga (similar). Lo que decimos de la aplicación analógica de las leyes es extensivo a los principios generales del Derecho.

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