Concepto de átono

La palabra átono, procede del griego ἄτονος (átonos) integrado el vocablo por el prefijo privativo “a” y por “tonos”, en el sentido de hilo tirante o tensado, y, que, por lo tanto, está firme. Lo átono, por consiguiente, es lo que carece de fuerza o intensidad.

En Lingüística, se habla de vocales o sílabas átonas para hacer referencia a que carecen de énfasis o acentuación prosódica.

Una vocal se considera átona, cuando sobre ella no tiene incidencia o recae, el acento, o sea, que no se ejerce intensidad al pronunciarla. En la palabra vaso, por ejemplo, el énfasis está en la vocal “a”, mientras que la “o” es átona. También puede referirse a la sílaba, donde recae la mayor fuerza de pronunciación, en este caso, la sílaba átona, es “so”. Por el contrario, la sílaba donde recae la acentuación, se denomina tónica. Si se altera la pronunciación de la sílaba átona o tónica, en una palabra, cambia su significación, ya que, por ejemplo, no es lo mismo, decir, válido que valido o publico que público.

Los pronombres, pueden ser, tónicos o átonos, según se pronuncien o no, con acentuación. son átonos, los siguientes: “me”, “te”, “la” “las”, “lo” “los”, “le”, “les”, “te” y “nos”. Se los conoce como pronombres clíticos. Son pronombres átonos oblicuos, aquellos que referencian algo o alguien diferente del sujeto como “la” “las”, “le”, “les”, “lo” y “los”; y los pronombres átonos reflexivos, son referenciales al sujeto, como el caso de “se”.

En Música, la atonalidad, es el lenguaje musical que no se sujeta a las reglas de la tonalidad, suprimiéndose la función tonal de los doce sonidos de la escala. Una de sus manifestaciones es el dodecafonismo.

En anatomía, puede darse el caso de músculos átonos, por ejemplo, durante la relajación que se produce al dormir; o en los músculos uterinos, lo que puede suceder luego del parto. en este caso, si eso sucede, se impide que el útero se contraiga, provocando mayor sangrado y coágulos dolorosos. Es frecuente, la atonía uterina, en los partos múltiples, en alumbramiento de bebés de tamaño grande o por falta de oxitocina.

En Psicología, se habla de personalidad átona, cuando el individuo se muestra apático, pasivo e indiferente. La persona muestra, también, sus rasgos faciales átonos, como labios y párpados caídos, y sus expresiones son vacías. Por ejemplo: “Su personalidad átona, no le permite tener relaciones sociales saludables, pues siempre se muestra retraído” o “En su átono rostro jamás se dibuja una sonrisa”.