Concepto de burdo

Burdo es un adjetivo que procede en su etimología del latín “buridus” aplicado a los bastardos.

Se califica actualmente como burdo a aquello carente de refinamiento y elegancia, lo que es tosco grosero o de poca calidad.

Se aplica en numerosos contextos:

Un burdo error, es un error grande, grosero, que no debería haber ocurrido y por ello, no resulta excusable: “No pudiste creer que firmabas un autógrafo cuando en realidad era un pagaré, un error tan burdo no creo que pueda alegarse para eximirte del pago”.

Una burda copia, es aquello que no es original y que además, es notoria su falsedad: “Esa es una burda copia del cuadro de Dalí, jamás podría pasar por un original”.

Una mentira burda es aquella que no engaña a nadie, pues es demasiado evidente su falta de veracidad: “Quiso con una burda mentira tratar de disculparse por no haber asistido a mi fiesta, pero nadie le creería que no vino porque su traje se descosió”.

Un lenguaje burdo es aquel que no es refinado, que es grosero, irrespetuoso y poco académico: “El profesor se dirigió a los alumnos con palabras burdas y tuvo que pedirles disculpas. Si bien los adolescentes lo hicieron enojar no ameritaba hablarles de ese modo”.

Modales burdos son aquellos que resultan torpes y groseros: “El jugador con sus burdos modales, insultó y pateó a su rival”.

Un boceto burdo, es la primera configuración que se hace de un plano o proyecto, que le falta pulir y mejorar.

Un producto burdo es aquel que no está bien terminado, o que es de poca calidad: “Me compre un vestido en oferta, pero ahora que lo veo es muy burdo para asistir a una cena de gala”.