Concepto de esparcimiento

La palabra esparcimiento está formada por los siguientes términos de origen latino: el verbo “spargere” en el sentido de esparcir o diseminar, a lo que se añade el sufijo de resultado, “mentum”.

Puede referirse al hecho de separar cosas que se hallaban juntas, por ejemplo: “El agricultor efectuó el esparcimiento de las semillas por el campo para sembrarlas” o “Tenía un conjunto de lápices sobre la mesa, y al caérsele, se produjo su esparcimiento por toda la sala”.

Puede tratarse también de la divulgación de una noticia o de un rumor, o de una enfermedad o una plaga: “El esparcimiento de la noticia de la caída de la bolsa de valores, creó una gran consternación en los mercados”, “El rumor tuvo un gran esparcimiento y ya se lo cuenta en muchos ámbitos como si fuera verdad” o “El esparcimiento de la enfermedad, preocupa a las autoridades sanitarias y tienen miedo que se convierta en una epidemia”.

En otro sentido, se lo usa como sinónimo de entretenimiento, ocio o diversión. Implica un recreo o pausa de las actividades obligatorias, físicas o intelectuales, donde la persona se relaja, ya sea descansando o haciendo otra tarea que le agrade y distraiga. El esparcimiento es muy necesario, ya sea como pausa durante las jornadas de estudio o trabajo, luego de las mismas, durante los fines de semana o por vacaciones. Con ello se recarga energías y se quita el estrés de la rutina cotidiana, al experimentar gozo y satisfacción. Las formas de esparcimiento que cada persona elige son muy subjetivas, pues a algunos les agrada buscar esparcimiento en el campo, otros mirando una película, otros leyendo, otros haciendo deportes, y algunos, simplemente reposando. Si bien el esparcimiento es vital para los niños, no deja de ser también reconfortante y extremadamente saludable a cualquier edad, aunque haya que matizarlo con las responsabilidades de la vida adulta.