Concepto de exigencia

La palabra exigencia surgió a partir del latín “exigentia”, integrada por el prefijo de exterioridad “ex”, por el verbo “agere” que puede traducirse como mover o actuar, “nt” sufijo que designa al agente que lleva la acción adelante, y el de cualidad “ia”, aludiendo a la actividad de quien requiere de otro, que lleve adelante una petición, de modo enfático y forzoso, sin dar posibilidad al rechazo del requerimiento. Quien exige, ordena, intima, y fuerza a que se haga lo solicitado.

Con exigencia puede hacerse alusión a obligar o intimar a alguien a hacer alguna cosa, bajo apercibimiento de algún tipo de sanción, por ejemplo: “Si no cumplo con las exigencias de la empresa, de hacer todos los cursos de capacitación que organiza y hacer los viajes que figuran en el proyecto, seré despedido”, “No me solicitaron que haga la tarea, sino que me la exigieron para mañana, y si no la entrego reprobaré la materia” o “Me exigieron que llegue temprano a la cita de trabajo, pues de lo contrario desestimarán mi petición”.

Pueden ser también requisitos ineludibles que se deben cumplir para acceder a algún lugar o puesto de trabajo: Las exigencias para ingresar al selecto club es que algún miembro del mismo te presente”, “La exigencia para ingresar en la facultad es haber aprobado el examen de ingreso”, “Existe la exigencia de presentar el pasaporte para ingresar al país” o “Entre las exigencias para postularme al empleo está el de ser mayor de 21 años”.

Otra acepción es para referirse a una pretensión que sobrepasa los límites de lo razonable, como, por ejemplo: “Estoy cansada de las exigencias de mi novio, de tener que estar siempre disponible para él, y no poder pasar tiempo con mis amigas” o “Tus exigencias me tienen cansado, ya que siempre me estás pidiendo cosas, como si fuera tu sirviente”.
Hay personas que son muy exigentes consigo mismas, lo que se denomina auto-exigencia; imponiéndose metas altas y rendimientos elevados: “Su auto-exigencia en el estudio, lo convierte en un adolescente muy aplicado, pero no se da tiempo para la vida social” o “Es tan auto-exigente que nunca se toma vacaciones”.

En cuanto a las exigencias corporales, se trata de aquellas necesidades imperiosas que nos impone el organismo para funcionar correctamente: “Siento la exigencia de dormir, luego de 10 horas de intensa actividad”, “Mi organismo me exige alimentarme, pues, de lo contrario, no rindo en mis actividades”.