Concepto de indeterminado

La palabra indeterminado está integrada por los siguientes términos latinos: el prefijo negativo “in”, el verbo “determinare” en el sentido de precisar una cuestión, y el sufijo “atus” formador de participios verbales.

Lo indeterminado carece de precisión, exactitud o definición; es, por lo tanto, impreciso e incierto. Por ejemplo: “Es indeterminado todavía el número de muertos y heridos que provocó el derrumbe, pues aún se siguen encontrando víctimas debajo de los escombros”, "A pesar de haberse practicado la autopsia del cadáver, las causas de la muerte fueron indterminadas", “Son indeterminadas las consecuencias que puede provocar el calentamiento global”, “Los límites de esta ciudad están indeterminados, y eso puede traer problemas con las localidades vecinas” o “El valor que costará viajar a Europa el próximo año es indeterminado”. Como vemos, en muchos casos la indeterminación puede ser temporal, hasta que se precisen los resultados o los hechos, y en otros más definitiva.

En Derecho, los negocios jurídicos pueden tener objetos indeterminados, pero deben ser susceptibles de determinarse en el momento del cumplimiento de la obligación ya sea por parte de una de los contratantes o de un tercero, sin que pueda existir una indeterminación absoluta. Si se pactara por ejemplo la obligación de entregar cualquier cosa, no sería un negocio jurídico exigible, ya que al menos debe determinarse de qué especie se trata y su cantidad. También puede haber indeterminación en una norma jurídica, cuando el hecho que se pretende regular está condicionado por ciertos factores no específicos, que quedan en la interpretación del Juez y en su sano criterio interpretar, por ejemplo, el principio de la buena fe.

Los artículos indeterminados, son aquellos que tornan impreciso al sustantivo, por ejemplo, si decimos: “Una mañana” “un vecino”, “Unos alumnos” o “Unas manzanas”.

En Matemática, un sistema de ecuaciones es indeterminado cuando admite muchas soluciones, imposibles de cuantificar.