Concepto de mantener

Mantener es un verbo irregular, de primera conjugación, integrado por los siguientes términos de origen latino: el sustantivo “manus” que se traduce como “mano” más el verbo “tenere” en el sentido de “tener”. Literalmente significa “tener en la mano”.

Se aplica por un lado, a la acción de conservar algo en su estado actual, evitando que se caiga, se deteriore, se ensucie, cambie de posición, se empeore o se arruine, por ejemplo: “Debo mantener limpia mi casa, para lo cual tras hacer una limpieza profunda una vez por semana, día a día repaso los muebles y los pisos, para quitar la suciedad cotidiana”, “Para mantener en buen estado mi cuerpo, practico gimnasia con regularidad”, “Hago vida social para mantenerme activa a pesar de mi edad”, “Me cuesta mantener el cuadro derecho, ya que su soporte no es del todo estable” o “Para mantener mi empleo, trato de cumplir las órdenes de mi jefe y no ausentarme sin motivo válido”.

El mantenimiento de las cosas en buen estado forma parte de los gastos conservatorios y necesarios que deben hacerse, y, por lo tanto, en caso de condominio, si alguno de los condóminos no contribuyó económicamente a realizarlo, puede ser obligado por los otros condóminos a hacer dicho aporte, aun cuando no se lo hubiera consultado antes de hacerlo. Por ejemplo: “Alquilamos un inmueble con mi hermano, y el inquilino avisó que un caño se rompió y estaba inundando la casa. Sin pérdida de tiempo, envié al plomero y asumí el gasto; ahora le cobraré a mi hermano la parte proporcional, ya que era de imperiosa necesidad arreglar la pérdida para el mantenimiento del bien que tenemos en común”.
Puede aplicarse también a las ideas, que persisten firmes y arraigadas: “Mi prima se mantiene en su postura de no perdonarme” o “Mi padre se mantiene firme en sus ideas religiosas”.

En otro sentido, se usa para designar la acción de sustentar económicamente a otro, en cuanto a sus necesidades materiales: “Mi deber como padre es mantener a mis hijos hasta la edad adulta, y también a mis padres que son ancianos y carecen de recursos” o “Me gusta hacer aportes solidarios, y por eso contribuyo a mantener el comedor comunitario que funciona en mi barrio, aportando una cuota mensual” o “Mi hijo ya es grande para que pretenda que lo siga manteniendo, así que le aconsejé que se busque un trabajo”.