Concepto de original

Del latín orīginālis nos llegó nuestro adjetivo, original. Está integrado por el término “origin” que puede traducirse como principio o comienzo, más el sufijo “al” que indica relación o que una cosa es relativa a otra, o sea que original significa “relativo al origen”.

Entre sus usos destacamos los siguientes:

En el sentido de lo que existe desde su inicio, podemos hablar por ejemplo de pecado original, que es, según el Catolicismo, aquel en el que incurrieron Adán y Eva al consumir el fruto que les estaba vedado, por Dios, tentados por el demonio, y así perdieron dones que poseían, y transmitieron luego ese pecado a toda la humanidad, que nace con esa mancha. La causa original de un hecho es la que lo produjo, por ejemplo: “La causa original de la tragedia aérea fue la negligencia del piloto ya que la aeronave estaba en perfectas condiciones para el vuelo”.

También puede usarse en sentido de aquello que es lo primero, y del cual luego se hicieron copias o nuevas versiones: “Este es el cuadro original, los demás que puedas ver son reproducciones”, “Yo tengo el libro en su versión original, en la segunda edición presenta ciertos cambios”, “Saqué varias copias del manuscrito original para que cada actor pueda tener la suya” o “La canción original era en inglés, luego fue traducida a varios idiomas”.

Como opuesto a lo falso: “Esta pintura es la original, la que tienes tú es falsa”, “Mis zapatillas son originales, creo que las de mi amigo son una versión barata de la marca, que lograron falsificar” o “Mi anillo tiene piedras originales, no falsas”.

Como diferente o novedoso: “Mi fiesta fue original, pocas veces se había hecho un cumpleaños tan concurrido y con tantas diversiones en el pueblo”, “Tuve una idea original para que mi empresa pueda hacer frente a la competencia” o “La mujer vestía un atuendo tan original que llamaba la atención”.