Concepto de preponderante

El término preponderante nos llegó desde el latín “praeponderantis”, adjetivo, que es, a su vez, participio del verbo “praeponderare”, que se integra con el prefijo de antelación “prae”, y el verbo “ponderare” que alude a ponderar, pesar, valorar o estimar.

Es preponderante lo que tiene superioridad, prevalencia, mayor peso o significación, ya sea cualitativa o cuantitativa, siendo un concepto relativo, ya que siempre debe existir un modelo o pauta comparativa.

Ejemplos de uso: “El valor preponderante en cualquier escala de valores, debe ser el de la vida”, “Es preponderante considerar las circunstancias del caso, antes de juzgar cualquier conducta”, “El Presidente de mi país, tuvo un rol preponderante para llegar al acuerdo multilateral”, “El rasgo preponderante de tu personalidad, es tu competitividad, lo que puede llegar a ser muy útil para alcanzar tus metas, siempre que lo hagas sanamente, y respetando los derechos de los demás”, “La visión preponderante de la sociedad sobre el rumbo económico, es que vamos en un sostenido ascenso”, “Ocupo en esta empresa un rol preponderante pues me eligieron gerente general”, “El lugar preponderante para desarrollar tu creatividad, es la escuela de arte”, “La mujer logró en las últimas décadas un rol preponderante a nivel político y social”, “Fue preponderante la Revolución Industrial para el despegue capitalista”, “En el coro fue preponderante la voz de Diego, que se distinguía netamente de las del resto” “La influencia de la oposición es preponderante para lograr mayor transparencia política” o “La meta preponderante del sistema educativo, debe ser formar personas íntegras, no solo intelectual y físicamente, sino moralmente”.

Se consideran agentes económicos preponderantes a aquellos que posean un número mayor al 50% ya sea de usuarios, audiencia, compradores, etcétera, lo que les otorga un poder decisivo en el mercado, generando una competencia imperfecta, y que los precios no se fijen por la oferta y la demanda, sino por la manipulación de estos agentes preponderantes. Puede tratarse también, no de un agente económico preponderante sino de varios, como ocurre con el oligopolio. Se necesitan políticas públicas de control, para no impedir el desarrollo y la influencia de la competencia.