Concepto de previsor

La palabra previsor se integra de los siguientes términos, tomados de la lengua latina: El prefijo de antelación “pre”, el vocablo “visus”, que se traduce como “visto”, y el sufijo de agente “or”.

Entre los humanos, una persona previsora es la que se anticipa a los problemas o necesidades futuros, y toma los correspondientes recaudos, para no dejarse sorprender por las contingencias que puedan sobrevenir. Planea todo rigurosamente, y tiene alternativas si la idea original falla o presenta alguna dificultad.

Los previsores son ese grupo humano que desea tener las cosas bajo control, planifica y ordena, y trata que el azar tenga la menor influencia posible en sus vidas. En general, estas personas son introvertidas y autoexigentes, y no disfrutan de los imprevistos, por lo cual, en general, si van a emprender algo, que los saque de su rutina, que ya está muy organizada, lo planearán con antelación, hasta el mínimo detalle.

Es bueno ser previsor, evita disgustos frente a aquello para lo que podíamos habernos preparado, mientras esto no implique llegar a extremos, que nos impidan el disfrute, por estar siempre preocupados por eventos que tal vez nunca ocurrirán, y no estemos abiertos a dejarnos llevar por alguna aventura o deseo, para apegarnos a una excesiva planificación. Además, en los casos de personas muy rígidas, los imprevistos pueden sacarlos de su eje y desequilibrarlos, al no haber podido tomar recaudos.

En el mundo animal, por naturaleza e instinto, hay muchos que son previsores, y así lo vemos reflejado en la fábula de Esopo, sobre “La cigarra y la hormiga”, esta última, ejemplo de previsora, que guarda los alimentos para la época invernal, mientras la cigarra hace todo lo contrario.

Ejemplos: “Mi padre es muy previsor, ha contratado seguros de vida, de enfermedades y accidentes para toda la familia”, “Como es muy previsor, ya pagó todas las cuotas que se vencían este mes, antes de salir de vacaciones”, “Al tener tanto miedo a no tener el dinero suficiente en su vejez, ahorra tanto, que su excesiva previsión le impide disfrutar del presente, viviendo miserablemente”, “No fui previsor, y quise comprar las entradas para el concierto unos días antes, pero ya se habían agotado”, “Mi primo es muy previsor, pero eso hace que siempre esté preocupado, pensando qué otro problema podría sobrevenir, para mantenerse a resguardo”, “Como soy previsor, ante el aviso de que podrían faltar mercaderías en las góndolas del supermercado, llené mi despensa, al menos, con productos esenciales” o “El empresario previsor, antes de abrir una nueva sucursal, estudió bien las necesidades, recursos y comportamientos de los consumidores y la competencia que había en la zona”.