Concepto de puerco

La palabra puerco, procede del latín “porcus”, es uno de los términos más antiguos con el que se designó a los cerdos (vocablo más moderno que alude a las cerdas que cubren su cuerpo) a quienes también se los conocía como cochinos o marranos.

Los puercos integran el ganado porcino, y se crían fundamentalmente por su carne, aunque también se usan de ellos, su cuero y sus cerdas. Los puercos son omnívoros, comen mucha cantidad de comida, y además suelen revolcarse en el lodo a causa de que al no poder transpirar necesitan realizar esa actividad para refrescarse. De allí que se le diga puerco a aquella persona que no posee hábitos higiénicos o de buen comportamiento social, como comer con las manos, no bañarse, o comer muy rápido y sin modales. También se usa esa calificación para quien no tiene educación no solo en cuanto a su forma de comer o de beber sino en cualquier actividad social: “Se portó como un puerco con su madre, dejándolo sola cuando más lo necesitaba” o “El muy puerco me echó de su casa sin darme ninguna explicación”.

Un puercoespín o puercoespín es un animal pequeño, que mide unos 70 centímetros de largo, corpulento, con púas en su lomo y sus costados. Hay más de veinte especies, algunas de las cuales presentan púas también en la cabeza. Esos pinches le sirven de defensa. Se trata de mamíferos herbívoros, noctámbulos, solitarios y roedores, que aunque su nombre se integre con la palabra puerco no pertenecen a la familia de los cerdos. Los hay en el Viejo Mundo, siendo comunes en las zonas cálidas de Eurasia, Indonesia y África, que prefieren vivir sobre la tierra firme, y otro grupo son los del Nuevo Mundo, que son los que pueden encontrarse en América, y prefieren trepar a los árboles.