Concepto de superposición

La palabra superposición procede del latín “superpositio”, integrada por “super” que indica superior o por encima, y “positus” en el sentido de puesto o posición. Implica encimar una cosa, material o inmaterial, colocándola encima o arriba de otra. En algunos casos, los elementos antiguos quedan por debajo de los colocados después, sin interferencia entre ellos; pero, en otros, como en el caso de tareas u horarios, lo superpuesto, interfiere en lo que estaba con antelación.

Ejemplos de uso: “Hice una torta, y coloqué varias capas superpuestas de gustos diferentes, separadas cada una con una rica crema”, “Superpuso un papel sobre parte del que tenía que firmar, para que no pueda leerse el contenido”, “Tomé un trabajo por la mañana, pero se me superpone con llevar a mi hija a la escuela, así que tendré que buscar a alguien que se encargue de su traslado”, “No puedo ser, a la vez, juez y parte en este conflicto, pues los roles se superponen” o “La fecha del casamiento de mi sobrina se superpone con la celebración del cumpleaños de 15 de mi cuñada, ya que son el mismo día, y a la misma hora, así que tendré que optar por asistir a una de las celebraciones”.

Un problema matemático, por el principio de superposición, puede ser descompuesto en dos o más, de menor complejidad, cuya suma da por resultado el problema inicial complejo.

La superposición geológica, ocurre, cuando se van acumulando capas de sedimentos, unas sobre otras, quedando más abajo, las más antiguas, explicado este hecho por la Ley de Steno o de superposición de estratos, elaborada por Nicolás Steno, un científico danés del siglo XVII, aunque sus bases ya habían sido enunciadas, por el persa Avicena del siglo XI, al estudiar la conformación de las montañas.

Avicena observó que las montañas se formaban por capas apiladas, de diferente tiempo, cada una originada cada vez que ocurría el reflujo de las aguas marinas, y con una sustancia que marcaba la división entre ellas, hasta que por petrificación esa división desapareció.

Tomando esas ideas de Avicena, Steno, partió de la base de que los fluidos fueron el origen de las rocas y minerales, por un proceso que conformaría placas posicionadas horizontalmente, y que perturbaciones posteriores pudieron provocar las desviaciones, con algunas excepciones.

En el arte, se usa la superposición de imágenes, en el campo artístico, con el objetivo que una figura oculte parcialmente a otra, como recurso óptico para generar una sensación de profundidad espacial, percibiéndoselas en planos diferentes.