Concepto de transitorio

La palabra transitorio llegó al español desde el latín “transitorius”. Está integrada por el prefijo “trans” que indica que algo pasa de uno a otro lado, “itus” en el sentido de “ido” y el sufijo de relación “orio”.

Algo es transitorio cuando dura un tiempo y no para siempre. Es lo opuesto a lo eterno, o permanente y duradero. Su empleo es variado, pues casi todos los fenómenos, incluso la vida misma, son transitorios. Sin embargo, en general suele aplicarse a todo lo que no es definitivo dentro del lapso de existencia de esa cosa, idea o función.
Ejemplos: “Mi estadía en este país es transitoria, me radicaré en forma definitiva en la patria de mis abuelos”, “Este trabajo es transitorio, lo haré hasta que consiga el que me gusta”, “Tengo este perrito transitoriamente alojado en mi casa hasta que le consiga un dueño” o “Esta casa está amueblada de modo transitorio, luego la redecoraré”.

En Medicina, hay muchas enfermedades que son transitorias, entre ellas, el accidente isquémico transitorio (TIA). El cerebro recibe poca sangre, por en un lapso de tiempo breve. Se inicia de modo repentino, y se resuelve en menos de sesenta minutos. Durante ese tiempo se produce una disfunción neurológica.

En Política, un gobierno transitorio, provisional o de transición, es aquel que asume el poder del Estado, tras estar éste acéfalo, y hasta que asuman nuevas autoridades legítimas.

En las normas legales, las disposiciones transitorias, están destinadas a regular aspectos secundarios, de los cuerpos legislativos que integran, y se colocan al final de los mismos. En la Constitución Nacional argentina, la reforma de 1994 le introdujo diecisiete disposiciones transitorias (algunas de las cuales tienen carácter de permanencia).

En Electrónica se denomina régimen transitorio de un circuito eléctrico, a la respuesta temporal que experimenta hasta que llega a una posición estacionaria, produciéndose en esa etapa variaciones de tensiones.