Concepto de acelerador

Acelerador es el nombre que reciben aquellos dispositivos o mecanismos que sirven para acelerar o hacer más rápido un movimiento.

Los aceleradores tienen la virtud de lograr aumentar las revoluciones de los motores de explosión, y, con ello hacer que el vehículo incremente su velocidad. Con los aceleradores se logra controlar la potencia de los motores. Ejemplos: "No aprietes tanto el acelerador, pues puedes provocar un accidente de tránsito".

En los motores de combustión interna, cuyo ciclo termodinámico es el ciclo Otto, el acelerador, usualmente, es una válvula de mariposa, unida al pedal o palanca, de modo mecánico. La válvula, en los motores de inyección de combustible, está situada en el colector de admisión; y en los que son por carburador, en la base. Los motores diésel no poseen esa válvula pues resulta innecesario ejercer control de los volúmenes de aire o de mezcla.

Los aceleradores de partículas, cuyo ejemplo básico es el tubo de rayos católicos de los viejos televisores, son actualmente utilizados en la investigación nuclear, con grandes aplicaciones en el campo médico, especialmente en los tratamientos con láser, tratando de lograrse, además, la obtención de energía, sin que se produzcan residuos nucleares radiactivos.

Los aceleradores de partículas, pueden ser lineales o circulares, y utilizan campos electromagnéticos, con el fin de lograr que las partículas cargadas a altísimas velocidades, se aceleren y choquen con otras partículas, para generar nuevas partículas, que resultan muy inestables y poco duraderas, durando un tiempo menor a un segundo. Esto permite el estudio de las partículas originarias, lo que se hace a través de las nuevas que se produjeron.

En los aceleradores lineales, se opera, aplicando una corriente eléctrica alterna a un conjunto de tubos con placas, que están colocados de modo lineal. Las placas se aceleran, cuando se acercan las partículas, porque su campo eléctrico, es opuesto. A atravesarla, cambia la polaridad, acelerando la placa siguiente, logrando llegar, en el proceso, a la velocidad de la luz.

Los aceleradores circulares de partículas son más complejos y consiguen en un menor espacio mayor aceleración, utilizándose campos magnéticos y eléctricos. Sin embargo, a mayor aceleración alcanzada, más energía pierde la partícula.