Concepto de tensiómetro

La palabra tensiómetro está compuesta por los siguientes términos: “tensio” vocablo de origen latino que alude a la acción de estirar, y “metron” que se refiere a un aparato para medir. Un tensiómetro es un aparato que mide la tensión, o sea, la acción de fuerzas opuestas a las que un cuerpo está sometido.

El tensiómetro usado en el ámbito médico para medir la presión o tensión arterial, que es la reacción que se provoca en las arterias, sometidas a la presión sanguínea sobre las paredes de los vasos.

De acuerdo a los resultados que muestre la medición la persona podrá saber si tiene una tensión normal, o si es hipotensa o hipertensa, siendo esto último lo más resgoso, y que requiere en general, tratamiento. con medicamentos y cambios de estilos de vida.

En el año 1855, el médico alemán Karl Vierordt fue el precursor del tensiómetro o esfigmomanómetro, aparato que medía la presión arterial externamente, comprimiendo la arteria radial. Se colocaba el aparato en el brazo y las pulsaciones eran registradas en un gráfico. El médico francés Etienne Jules Marey en 1860 lo mejora diseñando un esfigmomanómetro portátil que no resulta intrusivo. En 1896 apareció el tensiómetro de mercurio por obra del médico italiano Scipione Riva-Rocci, utilizando elementos tales como pipas de cobre, un tintero y tubos de bicicleta.
En todos los casos, para localizar la presión diastólica se usaba la palpación, hasta que en 1905 Nikoli Korotkoff, usó el estetoscopio para escuchar los sonidos arteriales.

Básicamente los tensiómetros manuales, incluyen un brazalete ajustable que se une a un manguito que contiene una perita para inflar, que al lanzar el aire comprime el brazalete, y un estetoscopio. A medida que se va inflando, el mercurio del manómetro o la aguja en la escala aneroide, van indicando la tensión. Se va desinflando, y la sangre comienza a circular, oyéndose en el estetoscopio los latidos, marcándose un máximo y un mínimo, que es donde ya no se escuchan los latidos.

Los tensiómetros de mercurio están siendo dejados de usar por los riesgos ambientales que provocan. Sus reemplazos son los tensiómetros aneroides (que no tienen líquido sino solo partes mecánicas) y los oscilométricos, donde el manguito electrónicamente, se infla y desinfla, una vez colocado el manguito en el brazo.

Los tensiómetros digitales, aparecidos en la década de 1970, han permitido que los estetoscopios sedan de uso masivo, pudiendo tenerlo en los hogares y controlarse la tensión arterial sin ayuda profesional.

Otros tensiómetros se usan por ejemplo en la medición de la tensión del suelo, que indica si el suelo posee la suficiente humedad que necesita la planta que va a crecer en él.