Concepto de translúcido

La palabra translúcido, es un adjetivo, que reconoce su etimología en el latín “translucidus”, vocablo que se integra con los siguientes términos: el prefijo “trans” que indica que algo pasa de un lugar a otro; el verbo “lucere”, que indica la acción de brillar de modo suave, y el sufijo de característica, “ido”. Algo translucido es lo que permite el paso tenue de la luz, a través de él.

Si queremos establecer diferencias, entre translúcido, transparente y opaco, podemos decir lo siguiente: un material transparente permite el paso de la luz de modo fácil y casi total, como el agua o el vidrio, siendo casi la misma la intensidad, la de la luz incidente y la transmitida. Un material translúcido permite el paso de la luz, pero no con igual intensidad, y es por ello, que, si miramos a través del objeto translúcido, no distinguiremos los objetos claramente, aunque tal vez, dependiendo del grado de transparencia, podremos apreciar sus formas y tamaños; o solo veremos sombras. Si no alcanzamos a divisar nada a través de él, diremos que se trata de un objeto opaco. El vidrio translúcido no es opaco, sino opacado.

Los materiales traslúcidos, son muy apreciados en arquitectura y mueblería, pues estos vidrios, dejan pasar la luz (en menor medida que los transparentes) pero resguardan la intimidad. Por ejemplo, si queremos que entre luz desde un lavadero que da a la cocina, pero no queremos que se vea la ropa tendida, podemos lograrlo, si les colocamos a sus ventanas, vidrios translúcidos. En el caso de un mueble de cocina, si no deseamos que sea totalmente de madera, dándole un detalle vidriado, pero no queremos que se vean las cosas que guardamos dentro, la opción ideal son los vidrios translúcidos. Otro uso frecuente del vidrio translúcido es en las mamparas para duchas.

En las impresoras fotográficas de contacto, permite que la luz se distribuya de modo uniforme.

Se logra el efecto translúcido, quitándole el lustre, o puliendo, un vidrio transparente, con ciertas sustancias, especialmente, con un material de gran dureza, y conformado principalmente por corindón, llamado esmeril, por lo cual se les denomina vidrios o cristales esmerilados.

Si nuestro presupuesto es poco, podemos lograr dicho efecto, colocando sobre el vidrio transparente un film especial, de papel vinílico, que lo vuelva translúcido. Podemos hacerlo nosotros mismos, pero con el cuidado de estirarlo bien, pues de lo contrario se harán “globitos” o se arrugará, y si bien conseguiremos el efecto translúcido, no lucirá estéticamente bonito.