Concepto de yelmo

La palabra yelmo según la Real academia Española, procede del germánico “hĕlm”, siendo una parte de la armadura de los combatientes.

Los cascos para proteger la cabeza de los luchadores, se usaron desde la Edad de Bronce, pero en general el rostro quedaba al descubierto. Fueron los guerreros griegos los que usaron los llamados yelmos corintios, aproximadamente desde el siglo VIII antes de Cristo, consistentes en una chapa de bronce de una sola pieza, lo que les permitía estar bien resguardados. Primero eran cilíndricos, y les cubría la cabeza y la nariz; luego se alargó la zona trasera y los costados, y luego eran cerrados, dejando orificios solo para los ojos y la boca, aunque sus portadores tenían dificultades para ver y oír dentro de esos pesados y cerrados yelmos, confeccionados a medida. En general se lo colocaban solo cuando empezaba la batalla por ser muy incómodos. Más tarde les hicieron orificios en la parte de las orejas.

Las falanges macedónicas y romanas, tenían yelmos con carrilleras, que los sujetaban por debajo de la barbilla.

Los yelmos, en la Alta Edad Media europea, protegían la cabeza y la nariz; pero los más conocidos fueron las piezas de las antiguas armaduras medievales, que usaban los caballeros germánicos, especialmente en la Baja Edad Media, compuestas por morrión (que cubría la parte superior de la cabeza, en forma de tonel) visera (protectora de la cara, con agujeros para poder ver) y babera (para resguardar la boca, el mentón y el cuello).

Alrededor del siglo XIV, la pólvora empieza a ser conocida en Europa para fines bélicos, y entonces, el yelmo comienza a perder su razón de ser, con lo que las armaduras comienzan a ser más ligeras, hasta ir desapareciendo, y los yelmos se reservan para combates deportivos, que practicaban los miembros de la nobleza.

Los yelmos, o algo parecido, se usan en la actualidad, por las fuerzas de seguridad, que actúan en disturbios, o en el caso de los bomberos que operan en siniestros, o en quienes practican ciertos deportes de riesgo.

En Geografía, al noroeste de Madrid (España) hay un risco (peñasco escarpado y de gran altura, que en este caso llega a los 1717 metros) de granito rosado, llamado El Yelmo o Peña del Diezmo, ubicado en la sierra de Guadarrama. El nombre de El Yelmo es por su aspecto, que semeja esa parte de la armadura medieval, si lo observa desde el sur.
También en España, en la provincia de Andalucía, y perteneciente a la provincia de Jaén, hay un pico montañoso de 1809 metros, denominado El Yelmo, en el municipio de Segura de la Sierra, con laderas cubierta de vegetación, en sus zonas bajas.

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