Concepto de arpa

Derivada etimológicamente del germano “harpa” de donde la tomó el vocablo francés como “harpe” pasando de allí a nuestro idioma, la palabra arpa designa un instrumento musical de cuerda con forma de triángulo, que posee cuerdas dispuestas paralela y verticalmente, y que son hechas sonar por el arpista, usando los dedos de ambas manos directamente o por medio de una púa.

El arpa es uno de los más antiguos instrumentos de cuerda. Fue muy usado en la Edad Antigua por egipcios, israelitas, griegos y asirios. En Sumer y en Egipto se han hallado arpas muy conservadas. Continuó su uso en el período medieval, caracterizadas por estar en escala diatónica. En ambos períodos el uso del arpa estaba asociado a lo cortesano y en especial, a lo religioso.

Concepto de arpa

En la conquista del territorio americano por parte de España, el arpa tuvo una simbología especial, acompañando a las misiones en su tarea evangelizadora, y llegando así al nuevo continente.

El arpa perdió importancia en la etapa renacentista, resurgiendo con el iluminismo del siglo XVIII, donde se le adicionaron pedales, tarea que se debió inicialmente a Jacob Hochbrucker en 1720, obra perfeccionada en 1811 por Sébastien Erard, añadiéndole pedales con doble acción. También se agregaron cuerdas para los semitonos.

Las cuerdas del arpas se tensan entre su parte superior e inferior. Al producirse las vibraciones, éstas se amplifican a través de una tabla armónica o de de resonancia, sobre la que se hallan tensadas las cuerdas. Mediante los pedales, en número generalmente de siete, accionados con el pie, puede alterarse la distancia entre las cuerdas. En la actualidad el arpa es muy valorada en la orquesta, para dar ciertos efectos como por ejemplo, simular el ruido del agua o del viento.