Concepto de monumento

Monumento deriva etimológicamente del latín “monumentum”, y significa evocar o rememorar, mediante una obra material.

Es una estructura que recuerda a algún personaje, un acontecimiento histórico o un hecho relevante. En la antigüedad, solo designaba los sepulcros o sarcófagos. Las pirámides egipcias son monumentos colosales que eran tumbas faraónicas. En el Imperio Romano eran solo estatuas u obeliscos que se dedicaban a emperadores y sus cortes, y no a hechos históricos.

Con el renacimiento se comenzó a nombrar como monumentos los testimonios del pasado griego y romano, que era función de los renacentistas volver a colocar en un lugar primordial, bajo sus formas, dando al concepto de monumento una dimensión histórica. En el siglo XVIII ya no solo la historia es valorada como monumento sino también las manifestaciones artísticas.

Actualmente, los monumentos son obras públicas, declaradas monumentos históricos por ley, y por lo tanto protegidos por el Estado que hacen al patrimonio cultural de la Nación a la que representan, simbolizados por cualquier manifestación documental con importancia sociocultural.

No solo se alude acontecimientos históricos trascendentes sino que también hay monumentos naturales (por ejemplo el “Monumento Bosques Petrificados”, en los bosques patagónicos argentinos); técnicos (por ejemplo el viaducto ferroviario “Cinco Canales” que atraviesa el arroyo Struha) o de interés científico (como el monumento “Moisés Bertoni” en Paraguay en las orillas del Paraná en homenaje a ese científico, que son 199 hectáreas, con 10 salas de museo).

También se llama monumento al altar erigido en las iglesias el Jueves Santo, donde se coloca una arquita, semejando un sepulcro con una hostia consagrada.