Concepto de preludio

La palabra preludio deriva en su etimología del vocablo latino “praeludium”, palabra compuesta por el prefijo “prae” que denota una antelación y por “ludere” que en este caso debe traducirse como “ejercitarse”. Preludio puede por ello definirse como aquello que sirve de entrada de otra cosa. Ejemplos: “en el preludio de la vida, su madre lo abandonó y eso lo marcó para siempre”, “esas nubes oscuras son el preludio de una intensa tempestad”, “en el preludio de la noche se dieron el primer beso” o “los éxitos en sus primeros exámenes fueron el preludio de una carrera profesional exitosa”. Sin embargo, preludio es especialmente aplicado, aunque no de modo excluyente, como ya dijimos, a una obra musical.

Concepto de preludio

Como pieza musical el preludio es breve y antecede a algunos movimientos complejos, como la fuga, a la que fue magistralmente asociada por Johann Sebastian Bach; o la sonata. Este fragmento musical posee forma libre y la obra a la que le sirve de introducción puede ser vocal o instrumental. En sus inicios fue una práctica de ejercitación y afinación que hacían los músicos de su voz o instrumentos en forma previa a la puesta escénica; como ensayo, alcanzando su independencia comunicativa con los preludios compuestos por los románticos Frédéric François Chopin (1810-1849) Serguéi Rachmaninv (1873-1943) Claude Debussy (1862-1918) y Aleksandr Skriabin (1872-1915). También se usa en la apertura de óperas o ballets. Chopin fue un compositor de origen polaco que compuso veinticuatro preludios para piano, con diferentes tonalidades y bastante breves, de no más de cinco minutos, entre los años 1835 y 1839.