Concepto de canto

La palabra canto es homógrafa ya que tiene dos significados. Uno de ellos procede del latín “cantus”, del indoeuropeo “kan” y del verbo “cantare” que hace alusión a los sonidos melodiosos que emitimos por la boca, los seres humanos y algunas aves, como los canarios, mirlos y jilgueros. El canto de las aves se denomina trino o gorjeo.

La voz humana debe ser educada para el canto a través de técnicas vocales, pues hay voces muy bonitas pero cuyo canto suena mal, pues carecen de afinación. Dentro de los estilos de canto, los más conocidos son el lírico, como por ejemplo la ópera, y el popular (rock, jazz, pop, etcétera). En general el canto sigue una composición musical aunque puede hacerse a capela (cuando el canto no se acompaña de ningún instrumento musical más).

El hombre utilizó el canto como primera expresión musical para divertirse, como en Babilonia, pero también como parte de sus ritos mágicos o religiosos. El cristianismo medieval lo usó como forma de evangelización. La iglesia utiliza en sus actos solemnes el canto litúrgico, que según los rituales puede ser gregoriano (que es el canto oficial de la iglesia católica) ambrosiano, galicano, mozárabe, etcétera. La primera expresión del canto culto fue de la mano de la ópera. Richard Wagner, en el siglo XIX, incluyó al canto como un instrumento más de la orquesta

En un poema épico, un canto es cada una de sus divisiones, como el “Cantar del Mío Cid” de autor anónimo, compuesto de tres cantares.

También del latín “cantus” pero en este caso tomado del celta “ak”, canto significaba la parte metálica de las ruedas. En la actualidad decimos canto a los laterales de una cosa, por ejemplo: “Pon el ladrillo de canto para que quede la pared más fina” o “Dejamos la decisión a la suerte y tiramos la moneda, yo elegí cara y mi amigo seca, pero cayó de canto”. En un cuchillo el canto es la parte que se opone al filo.

Los fragmentos de roca pulidos, erosionados y sueltos se denominan guijarros o cantos rodados. Su uso es frecuente en construcciones.