Concepto de fraude

El fraude es un concepto de connotación negativa, ya que implica actitudes engañosas, ardides, dolo, o sea intención maliciosa. Cuando se le dice a una persona que es un fraude, es decirle que toda ella es una mentira, pues se desenvuelve en su vida con ocultamiento de sus verdaderas intenciones. “Fraus omnia corrumpit”, decían los antiguos romanos, que querían explicar el carácter del fraude como corruptor de todo lo que lo involucra.

Se puede defraudar a un amigo o a un pariente, cuando se lo estafa en su confianza, o en la retribución de sus afectos, pero en muchas ocasiones la defraudación sobrepasa los límites de la ética para violar deberes jurídicos, burlando la ley. La intención del que comete fraude es lograr un beneficio a través del engaño.

El fraude es un delito penado por los códigos penales del mundo, cuya especie más conocida es la estafa.

En el ámbito civil los actos hechos con fraude, cometidos en perjuicio de los acreedores, como por ejemplo cuando un deudor enajena sus bienes para insolventarse adrede, y así no poder responder por sus obligaciones, son actos revocables a través de la acción pauliana.

El fraude electoral es un engaño hacia la ciudadanía, y se realiza mediante compra de votos, colocando sufragios como emitidos por personas ya fallecidas que aún figuran en el padrón electoral, u ocultando votos.

Fraude fiscal es ocultar bienes o ingresos, o de cualquier modo evadir el pago de las contribuciones fiscales, impuestas a los contribuyentes.

Quien engaña a un Juez en un juicio, comete fraude procesal, impidiéndole ver los hechos tal como han acontecido, y por lo tanto obstaculizando la concreción de la justicia.