Concepto de resarcimiento

El resarcimiento es el resultado de la acción de resarcir, verbo de origen latino que proviene de “resarcire” integrado por el prefijo “re” que indica “reiteración” y por “sarcire” con el significado de zurcir o remendar.

Podemos definir el resarcimiento como la compensación que debe darse a quien ha sufrido un daño, para volver a componer la justicia que ha sido vulnerada.

Quien ha sido agraviado en su dignidad y derechos merece que el responsable repare el daño que cometió, en la misma especie si es posible o en otra que sea objetivamente equivalente, si bien esto a veces es muy difícil de lograr, como ocurre por ejemplo cuando se pide un resarcimiento económico ante una lesión grave e incurable o ante la muerte de un ser querido.

Concepto de resarcimiento

Los resarcimientos pueden ser ofrecidos en sede extrajudicial, o, si no hay acuerdo, recurrirse a los órganos de justicia, para dirimir la cuestión, y establecer el resarcimiento que legalmente corresponda. No puede exigirse o cobrarse un resarcimiento a través de la venganza privada.

El resarcimiento económico se solicita en sede civil y comprende los daños emergentes (lo que efectivamente se dañó) y el lucro cesante (lo que se perdió de ganar al sufrir el daño). Por ejemplo quien conduce un automóvil de alquiler y es embestido por otro vehículo, comprueba que su automóvil resultó muy deteriorado por la colisión. Demostrada la culpabilidad del conductor del otro vehículo, puede exigir el costo de reparación de su móvil (daño emergente) pero también lo que dejó de ganar por tener que dejar el vehículo en el taller, siendo su instrumento de trabajo (lucro cesante).

El resarcimiento moral, si bien fue motivo de discusión, aparece actualmente como de pretensión posible en casi todas las legislaciones.