Concepto de acaecimiento

Acaecimiento es lo que se deriva, la consecuencia del acto de acaecer, que significa ocurrir, que algo pase. Proviene la palabra en su etimología del latín vulgar “accadiscĕre”, que a su vez reconoce antecedente en “accadĕre”, y a su vez en “accidĕre”.

Lo que acaece recibe el nombre acaecimiento, o de acontecimiento cuando es relevante, y esto está sujeto a contingencias, o sea, sucesos que los provocan o los modifican. Que llueva es un acaecimiento natural, provocado por la condensación de humedad que forman las nubes, las que al romperse precipitan. Los acaecimientos o acontecimientos sociales poseen varias causas, por ejemplo, un cumpleaños deviene en cada aniversario de un nacimiento, acaece un noviazgo cuando dos personas se enamoran y un casamiento cuando deciden formalizar la unión.

Concepto de acaecimiento

Hay personas que creen que lo que acaece está predestinado, incluso esto es parte de las ideas doctrinarias religiosas de Calvino. Otros opinan que cada cual va armando su destino y hace que los hechos acaezcan. Por supuesto que hay eventos o acaecimientos que no dependen de la voluntad humana (la decisión de nacer, de morir, de enfermarnos, de sufrir un accidente). Son los llamados imprevistos que ocurren por efecto de la fuerza mayor o del caso fortuito. Esto ya lo había reconocido el griego Epícteto, filósofo estoico, que vivió entre los años 55 y 135, quien afirmó que hay muchas cosas o acaecimientos que no podemos controlar. Baruch de Spinoza en el siglo XVII afirmó algo similar. Como son acaeceres en los que la voluntad humana no tiene participación, debemos según ellos, aceptarlos y soportarlos con dignidad y entereza, ya que por más que los juzguemos como malos, ellos no tienen naturalmente esa calidad, simplemente ocurren y son inevitables.

En Grecia, los filósofos de la naturaleza, que expusieron sus ideas antes de Sócrates, buscaron el “arché” o el origen de todo lo que existe y acontece, en un elemento natural, que para Tales de Mileto fue el agua, para Anaxímenes, el aire y para Anaximandro, lo indeterminado. Esas serían las causas comunes de los acaeceres.

Para el filósofo austríaco Ludwig Wittgenstein (1889 —1951) que escribió una obra llamada “Tractatus logico-philosophicus” el mundo o Welt está constituido por la totalidad de los hechos que suceden en un tiempo, o sea, de lo que efectivamente ocurre o acaece. Estos hechos se presentan en relación estructuralmente lógica, formando estado de cosas, lo cual permite que se expresen en lenguaje proposicional. Sería un hecho que dentro de una jaula esté alojado un pájaro; entre la jaula y el pájaro existe una relación: el pájaro está dentro de ella.