Concepto de flojo

La palabra flojo, es un adjetivo, que procede etimológicamente del latín “fluxus”, indicando algo falto de tensión, no apretado, débil, fluido, poco compacto o inconsistente.

Algo está flojo cuando está a punto de desprenderse o desatarse, por ejemplo: “Tienes flojos los botones de la camisa, cóselos o los perderás”, “Está flojo este tornillo, por eso debes ajustarlo mejor”, “Tienes muy flojo el nudo de la corbata y te quita elegancia” o “Los cordones de tus zapatos están flojos y a punto de desatarse”.

También cuando algo está muy diluido, por ejemplo: “este licor está muy flojo, le falta sabor” o “El gusto del té es muy flojo, agrégale otro saquito”.

Además, se dice que está flojo, lo que queda holgado, suelto o poco ajustado: “Este pantalón me queda flojo, deberé ajustarlo con un cinturón” o “El estuche le queda flojo a mis gafas, y se mueven mucho dentro de él”.

En otros casos, califica a aquello que es poco consistente o se mueve mucho, por no estar pegado o afirmado, por ejemplo: “La arena está floja, y mis pies se hunden en ella” o “En mi vereda hay una baldosa floja, y cuando llueve y la piso me mojo los pies, pues el agua se mete por debajo de ella”.

Puede aplicarse a cosas inmateriales carentes de solidez: “No sé si rendir el examen, pues estoy flojo de conocimientos” o “El político no pudo sostener sus ideas pues sus argumentos resultaron demasiado flojos”.

En los seres vivos, se dice que alguien es físicamente flojo, cuando es débil y poco resistente, cansándose rápidamente, por ejemplo: “Mi perro es un poco flojo, salimos a pasear y se cansa enseguida”, “Quedé un poco flojo luego de mi enfermedad, y me siento con muy pocas fuerzas”.

Respecto al carácter, es floja aquella persona, que no sabe imponerse, cede fácilmente a las demandas de otros o los demás toman las decisiones por ella. Por ejemplo: “Es tan flojo su carácter que sus empleados no lo respetan”, “No puedo decirle a mi hijo que no, a nada de lo que me pide, soy muy flojo con él”, “Cedo rápidamente a los deseos de los demás, y por ser tan flojo, nunca hago lo que yo quiero”.

Existe un refrán que dice que tanto el flojo como el mezquino hacen dos veces el camino. Esto significa que no conviene hacer las cosas ahorrando esfuerzos, porque seguramente habrá que intentarlo nuevamente.