Concepto de almíbar

La palabra almíbar proviene en su etimología del árabe, más precisamente de “al-maiba” que era un jarabe elaborado a partir del membrillo.

El almíbar es una preparación culinaria, cuyos ingredientes son azúcar y agua, lo que si bien lo torna muy sencillo, puede convertir simples platos o frutas, en postres exquisitos.

Consiste en colocar azúcar en un recipiente y agregarle agua, mientras se revuelve la preparación sobre fuego lento, hasta que espese. Generalmente se utiliza proporcionalmente, media taza de azúcar por cada taza de agua.

Dependiendo del postre que se quiera preparar puede espesarse poco, formando un almíbar liviano, o seguir revolviendo sobre el fuego hasta que se vaya tornando más consistente (al tomarlo con una cuchara y dejarlo caer va formando un hilo o más tarde una bolita. Finalmente el punto más espeso es lograr que se torne más duro, oscuro y muy pegajoso. Aquí ya se ha alcanzado el punto que se conoce como caramelo.

Se utiliza como conservante en muchos casos y es popular su uso en forma de duraznos, ananás, peras o ensaladas de frutas en almíbar, que se comercializan enlatados.

El almíbar se usa también para humedecer la masa de tortas y budines, acaramelar flanes y helados, etcétera.

Aporta muchas calorías, por lo cual está prohibido en dietas adelgazantes, y para pacientes diabéticos.

Recibe también el nombre de almíbar, en forma figurada, el jugo dulce y suave de ciertos frutos, como sinónimo de néctar.

También puede usarse metafóricamente para hacer alusión a cosas dulces o amorosas, por ejemplo “el almíbar de tus labios, enciende mi pasión”.