Concepto de alpaca

En la lengua aborigen quechua, p´aku significaba rubio. De allí pasó al aymará como “alpaga”, y así se introdujo en el idioma español como alpaca o “vicugna pacus”, para designar al animal de tono amarillento (de ahí su nombre) muy similar a la llama o al guanaco, con los que puede cruzarse, escupiendo como defensa, al igual que ellos, aunque a diferencia de las llamas no se las usa en general para carga. El producto de la cruza de alpaca con llama se denomina llapaca o huarizo.

Se trata de un mamífero doméstico rumiante herbívoro, artiodáctilo (patas que terminan en pezuñas que constan de un par de dedos) de la familia de los camélidos, descendiente de la vicuña salvaje. Pesan alrededor de 70 kilogramos, siendo su tamaño parecido al del ciervo, y se utilizan por su pelo, largo, suave y fino, en la industria textil, especialmente para hacer ponchos, alfombras o acolchados. Las telas que se confeccionan con el pelo de la alpaca también se llaman así.

Su carne resulta comestible, conteniendo pocas grasas y muchas proteínas. Se las encuentra en zonas altas, como en los andes chilenos, en la puna argentina, Perú y Bolivia. Objeto de caza por los primitivos pueblos nómades fueron criadas por la cultura incaica con esmero y sistematización, aunque fueron diezmadas tras la conquista española. De Perú han sido exportadas a Estados Unidos, Nueva Zelanda y Europa.

Como metal, la alpaca o plata alemana es una aleación de cinc, cobre y níquel, de aspecto parecido a la plata en color (blanco) y brillo. Es usada por ejemplo en cubiertos, cacerolas o adornos.