Concepto de drogadicción

Es una enfermedad crónica que consiste en el consumo indebido de drogas, lo que implica atentar contra la salud, y que producen excitación, pudiendo producir alucinaciones, como es el caso de la cocaína o el crack, o depresión, como el opio, la morfina o el alcohol, con imposibilidad de abstenerse de ello sin padecer consecuencias desagradables psico-físicas conocidas como síndrome de abstinencia.

Las drogas pueden ser duras o blandas, aunque esta clasificación ya no es utilizada por su falta de precisión. Entre las primeras, que provocan una grave alteración psíquica y física del adicto, podemos mencionar, el opio, las anfetaminas, los barbitúricos, la cocaína y el alcohol. Entre las llamadas blandas, con riesgos algo menores, se ubican la marihuana, el tabaco y el LSD.

Esta clasificación no coincide con las drogas legales e ilegales, ya que observemos que el alcohol es una droga dura pero no ilegal, y en muchos países la marihuana no es permitida a pesar de ser clasificada como droga blanda.

Todos consumimos drogas, lo que no significa que seamos drogadictos. Lo hacemos, sin caer en esta enfermedad, cuando el médico nos prescribe un medicamento o tomamos un vasito de vino. Pero si lo hacemos de modo habitual y sin que el médico nos haya recomendado los remedios, o tomamos alcohol en cantidad y siempre, adquiriendo dependencia, ya podemos hablar de un problema o enfermedad. Las drogas pueden ingresar al organismo por inhalación, inyectándolas o ingiriéndolas.

Son causas de caer en esta enfermedad, la crisis de la adolescencia sin la contención familiar suficiente; pérdidas familiares, baja autoestima, maltrato familiar, necesidad de aceptación por parte del grupo al que se desea pertenecer; necesidad de tener nuevas experiencias, debido a que nada le conforma; falta de información sobre los riesgos, etcétera.