Concepto de frecuencia cardiaca

El corazón es un órgano de nuestro cuerpo fundamental, pues lleva la sangre al resto de los órganos, y para ello lo hace con una presión y a un ritmo, determinados. Esto último es lo que se conoce como frecuencia cardiaca que muestra cuantos latidos produce el corazón, o sea cuantas veces se contrae, en un minuto de tiempo.

El corazón se contrae automáticamente por sus fibras y a causa de mecanismos humorales y nerviosos.

El nervio vago inhibe la frecuencia cardiaca, mientras que el simpático la acelera. Cuando la frecuencia es baja se denomina bradicardia, si es alta, taquicardia.

La frecuencia cardiaca considerada como normal varía entre cincuenta y cien latidos en un minuto, en el individuo adulto. Esto es en reposo, pues si existen mayores requerimientos metabólicos, o disminuye el volumen sistólico (dado por la diferencia entre el total de sangre que hay en el ventrículo al finalizar la diástole y al terminar la sístole), la frecuencia aumenta. La frecuencia cardiaca es más alta en la infancia.

Es importante mantener una frecuencia cardiaca normal, para disminuir el riesgo de muerte. Si bien durante el ejercicio físico, la frecuencia cardiaca aumenta, pudiendo llegar hasta a doscientos latidos por minutos, están muy recomendados, pues luego de la actividad, estando en reposo, la frecuencia será más baja.

Las zonas del cuerpo aptas para medir los latidos, por pasar por allí una arteria cercana a la piel, son las muñecas, cuello, ingle, rodillas en su parte posterior, la sien y el pecho. Si la frecuencia es alta el médico podrá recetar medicamentos para bajarla.