Concepto de heridas

Toda herida es un daño o lesión provocado por un corte, perforación, golpe o desgarro, de modo accidental o provocado, cuyo sujeto pasivo es un ser vivo, del reino animal, incluyendo al ser humano.

Las heridas lastiman la piel, abriéndola, deteriorando los tejidos, siendo de profundidad variable, lo que ocasiona que en muchos casos, al ser profundas sean sangrantes. Por extensión se aplica la palabra herida a algún intenso sufrimiento psicológico, como cuando se dice “tengo el corazón herido por tu partida”. Las heridas físicas requieren en casos graves atención médica, pues incluso pueden ocasionar lesiones irreversibles y hasta la muerte, y las heridas del alma, atención psicológica. Ambas lastiman: unas el cuerpo y otras la mente.

Además de heridas en la piel también pueden producirse estas lesiones en huesos, mucosas, músculos o membranas.

En heridas profundas, es frecuente que se necesite recurrir a la sutura, para evitar la pérdida de sangre y/o no tener cicatrices tan marcadas.

Los daños causados en los sentidos de la vista o del oído también son heridas.

Los agentes que pueden ocasionar heridas pueden ser golpes con objetos cortantes, picaduras de insectos, mordeduras, quemaduras, heridas de bala, de arma blanca (como un cuchillo o navaja), arañazos, intervenciones quirúrgicas, los mismos puntos de sutura que sirven para cerrar la herida, etcétera.

Las heridas requieren desinfección, para evitar la proliferación de bacterias, lavándolas con agua y jabón y limpiándolas con suero fisiológico. Si son simples raspones con eso bastará; si es profunda, se debe hacer un torniquete encima de la herida para detener la hemorragia, y recurrir al centro asistencial más cercano.