Concepto de inspiración

La palabra inspiración nos remite etimológicamente al vocablo latino “inspiratio”, compuesta por “in”, que significa “para adentro”; “spirare”, verbo que se transformó en nuestro idioma en “respirar”; y “tio” un sufijo que denota la acción y su consecuencia.

Con inspiración puede hacerse referencia, por una parte, al proceso fisiológico por el cual el aire ingresa, para aportar oxígeno al organismo vivo; y por otra, a la penetración de ideas, que generan producciones artísticas, pensamientos trascendentes, y en general toda creación (como la inspiración divina que según las distintas religiones dieron origen al universo) o descubrimiento, por ejemplo, “la caída de la manzana inspiró a Newton a formular su célebre ley gravitatoria”.

Concepto de inspiración

En Biología, la inspiración o inhalación del aire, por la boca o la nariz, en el hombre y otros animales vertebrados con respiración pulmonar, es el primer paso del proceso respiratorio, que se continúa por la tráquea. Luego los bronquios llevan ese aire a los pulmones. El diafragma se tensa, sufre una contracción y descenso; y los músculos intercostales, que protegen a los pulmones, se expanden, llevando hacia arriba las costillas, ampliándose la capacidad pulmonar, y con ello la capacidad de entrada del aire.

La inspiración artística, tiene mucha relación con la divina, pues desde la antigüedad se suponía que quien iluminaba su espíritu de tal modo que lo hacía expresarse en obras estéticas, había recibido una inspiración o aliento de la divinidad, al trascender a lo material y humano, y participar al menos por un tiempo, de lo verdadero y eterno. Modernamente, Freud ubica la inspiración artística en el plano del subconsciente, explicando que el artista a través de sus obras trata de resolver antiguos traumas.